EFELisboa

El presidente de Portugal, el conservador Marcelo Rebelo de Sousa, apeló hoy a votar sin miedo en las legislativas de mañana domingo, que son "diferentes" por las lecciones que deja la pandemia, como la necesidad de hacer "cambios de fondo" en el país.

"Sé que pandemia, cansancio, conformismo y otras razones son, para muchos, argumentos para elegir no elegir. Pero en estas elecciones tan diferentes, en un tiempo tan diferente y exigente, votar es también una manera de decir que estamos vivos", dijo en un mensaje televisado en la jornada de reflexión previa a los comicios.

Rebelo de Sousa llamó a los portugueses a votar "sin temores ni inhibiciones" y recordó que no es la primera cita con la urnas en pandemia, tras las municipales de septiembre y las presidenciales de hace un año, "con más de 300 muertos al día" y "sin vacunas".

El fantasma de la abstención pesa en la votación de este domingo -en las presidenciales superó el 60 % y en las legislativas de 2019 fue del 51 %-, pero el jefe del Estado aseguró que es posible votar "con seguridad".

Estas elecciones preceden a años "de salida de una penosa pandemia, de urgente reconstrucción de la economía, la sociedad, el medioambiente, la vida de las personas, difíciles desafíos europeos y tensión mundial como no existía hace casi 20 años", recordó.

LECCIONES DE PANDEMIA

Defendió además que son "diferentes" por ser las primeras legislativas con la covid-19 y que se producen tras el fracaso de un presupuesto en democracia, lo que ha confirmado tres temas centrales: la pandemia y la salud, la "urgente" mejora de las condiciones de vida y la "próxima fórmula" de gobierno.

"El choque de la pandemia ha sido tan abrupto y prolongado que recuperar la economía y mitigar pobreza y desigualdades sin cambios de fondo corre el riesgo de ser como encharcar con millones las arenas de un desierto", consideró Rebelo de Sousa, que defendió que hace falta una ley de emergencia sanitaria.

El presidente refirió que estos comicios también confirman la relevancia del voto anticipado, que hay que repensar la jornada de reflexión, y la necesidad de revisar la ley electoral, "tan rígida" que no permite votar fuera de domingos y festivos ni flexibilizar horarios, lo que "cierra puertas a situaciones excepcionales".

Además, recordó el éxito de los numerosos debates -más de 30- que hubo en las últimas semanas y las campañas electorales, en algunos casos, "muy diversas de las tradicionales" por la pandemia, con estilos que llegaron para quedarse.

"Sólo falta, ahora, para la gran mayoría de los portugueses, el último paso: el del voto. Mañana estaré allí, como siempre, con el mío, uno entre millones, para decir lo que pienso sobre los próximos años para Portugal", señaló.

Más de 10,8 millones de portugueses acuden este domingo a las urnas después de que el Parlamento rechazase el Presupuesto para 2022 del Gobierno socialista, lo que llevó al presidente a convocar elecciones anticipadas.

Los socialistas de António Costa han perdido la ventaja inicial y las últimas encuestas proyectan un empate técnico entre la izquierda y la derecha, lo que puede complicar la gobernabilidad.