EFEBangkok

El gesto del rey Vajiralongkorn de Tailandia dando las gracias a un monárquico que sostuvo un retrato del difunto rey Bhumibol durante una protesta prodemocrática en Bangkok ha sido interpretado como una toma de posición contra el movimiento popular que demanda una reforma de la monarquía local.

El agradecimiento del monarca, cuyo video ha circulado profusamante en las redes sociales tailandesas, se produjo anoche, cuando el rey, acompañado de la reina Suthida, asistía a las celebraciones del día de su antepasado, el rey Chulalongkorn, en el Gran Palacio de Bangkok, donde fue recibido por centenares de partidarios.

Entre ellos, la reina reconoció a Thitiwat Tanagaroon, el hombre que había sostenido el retrato durante las protestas días antes, y se lo presentó al rey que, tocando en el hombro a su súbdito arrodillado ante él en una escena aparentemente espontánea, le dijo: "muy bien hecho, muy valiente. Gracias".

PROTESTAS FRECUENTES

El monarca no se había manifestado públicamente hasta el momento sobre el movimiento prodemocrático liderado por estudiantes que comenzó el 18 de julio y que ha ido cobrando fuerza desde entonces con frecuentes protestas pacíficas en la capital.

Desde el 14 de octubre y durante más de una semana, se convocaron protestas masivas diarias en Bangkok a pesar de que los líderes estudiantiles más prominentes fueron encarcelados y el día 15 de octubre el Gobierno decretó un estado de emergencia "severo" en la capital para sofocarlas.

El decreto fue dictado después de que centenares de manifestantes desafiaran y obstaculizaran de manera pacífica el día anterior la caravana de coches donde viajaba la reina Suthida y el príncipe Dipangkorn, un gesto de rebeldía y de desafío directo a la monarquía que carece de precedentes en la historia contemporánea de Tailandia.

POSIBILIDAD DE ENFRENTAMIENTOS

El estado de emergencia "severo", que prohibía las reuniones políticas de cinco o más personas, entre otras medidas, fue levantado el jueves, después de que el primer ministro, Prayut Chan-ocha se mostrara más conciliador en un mensaje televisado la víspera.

No obstante, medios locales como el portal Thai Enquirer y tailandeses en las redes sociales han epeculado que el levantamiento del decreto podría obedecer a una estrategia para permitir que los monárquicos convoquen legalmente sus propias concentraciones, lo que conllevaría el riesgo de enfrentamientos con los manifestantes prodemocráticos.

El jueves se organizaron varias manifestaciones promonárquicas en varias ciudades y el partido gobernante, Palang Pracharath, anunció que permitiría a sus representantes organizar este tipo de eventos, según informó el diario local Bangkok Post.

DEMANDAS DE LOS ESTUDIANTES

La demanda más inmediata del movimiento estudiantil, para cuyo cumplimiento dieron un ultimátum el miércoles que expira esta noche, es la dimisión del primer ministro Prayut, exgeneral que tomó el poder mediante un golpe de estado en 2014 y el año pasado revalidó su cargo en unas controvertidas elecciones.

Además, los estudiantes exigen la redacción de una nueva Constitución, ya que la actual fue redactada por la junta militar liderada por Prayut entre 2014 y 2019 la reducción de la influencia en la política tailandesa del Ejército, que ha tomado el poder en 13 golpes de Estado desde el final de la monarquía absoluta en 1932.

Pero la demanda más audaz, y controvertida, es la reforma de la monarquía, un tema tabú hasta hace poco por el gran respeto y temor que ha inspirado la institución y la dura ley de lesa majestad, que prevé penas de hasta 15 años de cárcel para quien critique a la corona.

Los estudiantes piden que el rey se abstenga de ratificar ningún golpe de Estado, ya que el reverenciado Bhumibol Adulyadej, padre del actual monarca y que reinó entre 1946 hasta su fallecimiento en 2016, rubricó varios de ellos durante su reinado, entre ellos el liderado por Prayut hace seis años o el anterior, en 2006.

El rey Vajiralongkorn, que pasa la mayor parte de su tiempo en Alemania, carece del carisma y el respeto que suscitaba su padre, el reverenciado Bhumibol Adulyadej, y su ausencia del país, así como su opulento tren de vida en las montañas de Baviera, han generado críticas durante la pandemia de covid-19, que está golpeando duramente la economía tailandesa.

Carlos Sardiña Galache