EFEKabul

El Gobierno afgano celebró hoy la decisión del Hezb-e-Islami (Partido Islámico de Afganistán), segundo grupo insurgente del país por detrás de los talibanes, de participar en las conversaciones de paz, en momentos en que trata de sacar adelante un proceso para poner fin a 14 años de guerra.

"Es una buena decisión y un progreso que nuestra invitación para la paz haya sido aceptada por el Hezb-e-Islami, liderado por Gulbadin Hekmatyar", indicó a Efe la portavoz de la Jefatura Ejecutiva del país, Javid Faisal.

El Hezb-e-Islami, liderado por Gulbadin Hekmatyar, anunció oficialmente la aceptación del diálogo de paz convocado por el Gobierno de Ashraf Gani con el apoyo del G-4 en un comunicado difundido en su página web "Shahadat".

"Estamos listos para tomar parte en esas conversaciones (proceso de paz) solo para probar a nuestra nación que Hezb-e-Islami quiere la paz, pero los americanos y los círculos ligados a ellos (algunos oficiales afganos) quieren continuar la guerra", indicó el grupo.

Faisal afirmó que "el Gobierno afgano está completamente preparado y listo para mantener conversaciones de paz pero está esperando el anuncio de una fecha exacta para entablar ese diálogo con el Grupo a cuatro (G4)", señaló en referencia del cuarteto que forman Afganistán, China y Pakistán.

Este cuarteto que ha mantenido ya cuatro reuniones desde finales de 2015 para tratar de sacar adelante el inicio de un proceso de paz en Afganistán "dirá cuándo, dónde y con quién sostener conversaciones", indicó Faisal.

Añadió que "el Gobierno afgano también quiere que otros grupos armados opositores se incorporen al proceso de paz y así formar parte del futuro afgano", pero aseguró que el Gobierno empezará el diálogo "incluso si solo hay un grupo dispuesto a conversar".

Hezb-e-Islami, que ha participado en la guerra durante los últimos 14 años tras la invasión de Estados Unidos está activo desde la época de la guerra contra los soviéticos y tiene influencia en sur, este y norte del país.

"Será un gran logro para nuestro Gobierno si alcanza un acuerdo de paz con Hekmatyar, su grupo es una parte activa de la guerra y tendrán un fuerte impacto en el conflicto si cambia de lado", indicó Efe Muhammad Amin Waqad, miembro del Consejo de Paz de Afganistán.

El presidente Gani llamó el pasado 15 de febrero a todos los talibanes y al Hezb-i-Islamic a incorporarse al proceso de paz argumentando que la Constitución del país no prohíbe a nadie participar el política.

Gani prometió dar la bienvenida a todos los grupos armados que se sumen a las conversaciones y abandonen la violencia.

En la última reunión del G4, a finales de febrero, se acordó la convocatoria del inicio de ese diálogo de paz para la primera semana de marzo, propósito que finalmente no fructificó.

El pasado 5 de marzo, los talibanes, liderados por el mulá Mansur, rechazaron participar en esas conversaciones hasta que no se cumplan condiciones como la retirada de las tropas extranjeras del país.

Esa declaración, sin embargo, forma parte de la ambigua postura con relación a este diálogo de los talibanes, que por otra parte afirmaron el 25 de febrero que conversar con Estados Unidos es "necesario" para acabar con el conflicto que vive el país.