EFESeúl

El enviado especial de EE.UU. para Corea del Norte, Sung Kim, dijo hoy que seguirá debatiendo con Corea del Sur diferentes opciones para traer al régimen norcoreano de vuelta al diálogo, incluyendo la posibilidad de un tratado de paz propuesta por Seúl.

"Seguimos listos para reunirnos con la República Popular Democrática de Corea (nombre oficial del Norte), y hemos dejado claro que EE.UU. no tiene ninguna intención hostil contra la RPDC", dijo en rueda de prensa Kim tras reunirse en Seúl con su homólogo surcoreano, Noh Kyu-duk.

"Espero continuar trabajando con el representante especial Noh para explorar diferentes ideas e iniciativas, incluida la propuesta para poner fin a la guerra de la República de Corea (nombre oficial del Sur) mientras continuamos persiguiendo nuestros objetivos compartidos en la península", añadió Kim en declaraciones que recoge la agencia Yonhap.

El diplomático estadounidense afirmó que ambas partes esperan que Pionyang "responda positivamente" a las propuestas de acercamiento.

Por su parte, Noh aseguro que ambos han "mantenido unas conversaciones serias y en profundidad a cuenta de la propuesta de poner fin a la guerra".

Después de que Pionyang haya rechazado durante meses las propuestas de diálogo sin condiciones de Washington para tratar de reactivar las conversaciones sobre desnuclearización, estancadas desde 2019, el presidente surcoreano, Moon Jae-in, propuso impulsar un tratado de paz que cierre definitivamente la Guerra de Corea.

La idea de un tratado entre Pionyang, Washington, Seúl y posiblemente Pekín (que combatió junto a los norcoreanos) que selle este conflicto que tuvo lugar entre 1950 y 1953 y se detuvo merced a un alto el fuego, ya se barajó, sin éxito, durante las cumbres de líderes que mantuvieron EE.UU. y Corea del Norte entre 2018 y 2019.

Kim también reiteró hoy la disposición de Washington a asistir en materia de ayuda humanitaria a Corea del Norte, cuya economía se ha resentido duramente por la pandemia, aunque a su vez consideró "preocupante y contraproducente" el reciente lanzamiento de un misil balístico por parte norcoreana.

El diplomático tildó el gesto de "provocación" y recordó violó resoluciones del Consejo de Segurida de la ONU.

El viaje de Kim a Seúl llega después de que el régimen norteño lanzara el martes un misil balístico para submarino (SLBM) de corto alcance, en lo que ha supuesto su quinta prueba de armas en las últimas cinco semanas.

Tras el lanzamiento, Pionyang defendió su derecho a desarrollar armas para defenderse y acusó a Seúl y Washington de usar un "doble rasero".