EFENueva York

El secretario general de la ONU, Antonio Guterres, condenó este viernes los ataques aéreos lanzados por una coalición militar liderada por Arabia Saudita contra un centro de detención en la ciudad de Saada, en Yemen, que dejó más de 60 muertos y un centenar de heridos entre los reos.

El blanco del bombardeo fue un edificio de dos plantas que servía como centro de detención de acusados a la espera de juicio, muchos de ellos migrantes africanos que llegan al Yemen y tratan de acceder de manera irregular a Arabia Saudí, país fronterizo con Saada.

Guterres indicó en un comunicado que se han informado de más ataques aéreos en otras partes de Yemen, también con informes de muertos y heridos entre civiles, incluidos niños.

Además, un ataque aéreo contra las instalaciones de telecomunicaciones en Hudaydah, una ciudad portuaria al oeste de Yemen, interrumpió significativamente los servicios vitales de internet en gran parte del país.

Según un comunicado de la ONG Save the Children, al menos tres niños han muerto en el ataque a la central mientras jugaban en las inmediaciones.

Guterres pidió investigaciones "rápidas, eficaces y transparentes" sobre estos incidentes para garantizar la rendición de cuentas así como una urgente desescalada de la situación.

Recordó a todas las partes que los ataques dirigidos contra civiles e infraestructura civil están prohibidos por el derecho internacional humanitario.

De igual manera, les instó a comprometerse con su Enviado Especial para avanzar en el proceso político con el fin de un acuerdo negociado para poner fin al conflicto.

Al recordar la grave crisis humanitaria en Yemen, exhortó a los donantes a aumentar la financiación para tareas de asistencia y a todas las partes involucradas a permitir el acceso a la población necesitada.

Hoy mismo, el Consejo de Seguridad se reunió para tratar sobre el conflicto de Yemen pero no hizo alusión a este bombardeo ni otros protagonizados por la coalición militar que lidera Arabia Saudí, sino que se centró en condenar el que llamó "ataque terrorista" de los rebeldes hutíes de Yemen contra Abu Dabi del lunes, en el que murieron tres civiles.