EFEWashington

Hadi al Bahra, uno de los miembros de la delegación de la principal agrupación opositora siria que estos días se encuentra en Washington manteniendo reuniones de alto nivel, aseguró haber recibido "garantías" del compromiso de Estados Unidos con su causa.

"Hemos recibido garantías (...). Hemos escuchado el compromiso por parte de la Casa Blanca y del Departamento de Estado de que sólo ven una salida al conflicto si se produce una transición", declaró en una entrevista con Efe Al Bahra, quien en la actualidad es uno de los líderes de la Comisión Suprema para las Negociaciones (CSN).

El ingeniero industrial que en los últimos años se ha convertido en uno de los principales líderes de la oposición siria, que exige la renuncia del presidente Bachar al Asad, se encuentra en Estados Unidos como miembro de la delegación de la CSN que este pasado lunes visitó Nueva York para reunirse también con representantes del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas.

En compañía del presidente de la CSN, Nasr al Hariri, Al Bahra se desplazó este miércoles a Washington, donde la delegación dice haber sido recibida por el asesor de Seguridad Nacional de EE.UU., el teniente general H.R. McMaster, así como por diversos senadores y congresistas.

"Lo que hemos escuchado decir a los miembros del Congreso es un mensaje claro de que no ven un final a la crisis con la continuidad del régimen de Al Asad", aseguró Al Bahra.

Desde 2014, Estados Unidos lidera una coalición internacional, en la que están integrada las opositoras Fuerzas de Siria Democrática (FSD), que tiene por objetivo expulsar al Estado Islámico (EI) de la región.

Al mismo tiempo, pero en zonas distintas del país, el ejército ruso lucha esa misma guerra junto con las tropas de Al Asad, a quien el presidente Vladimir Putin ha mostrado su apoyo en numerosas ocasiones.

Este complicado juego de intereses ha llevado a diversos analistas a apuntar la posibilidad de que una vez derrotados los yihadistas, Washington podría rehuir una confrontación con Moscú y, por lo tanto, dar la espalda a la oposición siria.

Al Bahra negó esta posibilidad por considerar que más allá de formar parte de la coalición que combate al terrorismo, la oposición y la Casa Blanca "coinciden" en que la estabilidad en el país no es posible mientras continúe "la violencia del régimen".

"Para combatir al terrorismo hay que hacer frente a la raíz del problema y en Siria una de sus causas es la tiranía del régimen", denunció Al Bahra, quien apuntó que desde el comienzo del conflicto, en marzo de 2011, ha habido miles de víctimas a manos de un régimen que, además, mantiene detenidos a cerca de 200.000 ciudadanos.

Sobre la marcha de las negociaciones de paz entre Gobierno y oposición mantenidas en Ginebra al amparo de la ONU, Al Bahra reconoció no ser "optimista" sobre su futuro.

"El régimen sueña con alcanzar la victoria militar, pero la crisis no puede ser resuelta en términos militares. El único camino para solventar el conflicto es alcanzar un acuerdo político", valoró.

Las negociaciones se encuentran en estos momentos en un punto muerto después de que el pasado mes de diciembre representantes del gobierno sirio se negaran a tratar directamente con la CSN por considerar que su objetivo de asegurarse la renuncia de Al Asad es una "precondición" inaceptable.

"Es al revés, es el régimen el que está poniendo condiciones previas al decir que no se sentará en la mesa de negociación a no ser que aceptemos la permanencia de Al Asad en el poder", denunció este sirio nacido en la capital del país, Damasco, en 1959.

Al Bahra afirmó que para la oposición la renuncia del presidente no es una condición sino un objetivo y defendió que la "postura negociadora" de la Comisión no es asunto de nadie más que de la CSN.

"Siria necesita un nuevo comienzo, una nueva Constitución, unas nuevas elecciones. El pueblo de Siria tiene derecho a elegir un nuevo líder", concluyó.

Rafael Salido