EFENaciones Unidas

Una investigación llevada a cabo por la ONU señala al Gobierno sirio y sus aliados como los probables responsables de varios ataques perpetrados el año pasado contra hospitales y al menos una escuela en el noroeste del país, según un documento de conclusiones hecho público este lunes.

Los investigadores consideran "altamente probable" que esas fuerzas fuesen las que estuvieron detrás de los bombardeos a tres instalaciones sanitarias, una escuela y un centro de protección para niños en las provincias de Hama e Idlib y ven "plausible" su responsabilidad en otro ataque a un centro de salud.

Mientras, apuntan a fuerzas rebeldes o al grupo Tahrir al Sham (una antigua filial de Al Qaeda) por un ataque registrado en la misma época contra un campamento de refugiados palestinos en la provincia siria de Alepo.

La investigación fue encargada el pasado agosto por el secretario general de la ONU, António Guterres, en respuesta a los daños sufridos por varias instalaciones apoyadas por Naciones Unidas en Siria en el marco de una ofensiva de los Ejércitos sirio y ruso contra las milicias de la oposición y grupos terroristas presentes en el noroeste del país.

Entonces, el jefe humanitario de la ONU, Mark Lowcock, denunció ante el Consejo de Seguridad que las fuerzas sirias y rusas estaban provocando una "masacre".

La operación se lanzó a pesar de que en la zona imperaba un acuerdo para frenar las hostilidades impulsado por Rusia y Turquía y ha continuado durante los últimos meses.

Tanto Damasco como Moscú rechazaron las pesquisas, por lo que los expertos de la organización no recibieron autorización para visitar los lugares de los hechos, algo que complicó su tarea, según admitió Guterres en una carta remitida al Consejo de Seguridad.

El jefe de la ONU subrayó en su misiva que la comisión de investigación no es ningún tipo de órgano judicial ni entra a juzgar cuestiones de responsabilidad legal, pero recalcó la importancia de que, incluso en las guerras, se respeten principios básicos.

"El impacto de las hostilidades en instalaciones civiles y humanitarias en el noroeste de Siria es un claro recordatorio de la importancia de que todas las partes de los conflictos respeten y aseguren el respeto de la ley humanitaria internacional", apuntó Guterres.

Ello incluye, recordó, evitar objetivos civiles y tomar todas las precauciones para que resulten afectados.

"De acuerdo a numerosos informes, las partes (en Siria) han fracasado en esto", añadió.