EFENaciones Unidas

El Gobierno iraní quiere que la ONU le ayude a promover un foro de diálogo entre los países del golfo Pérsico como vía para frenar las tensiones en la región, que se han disparado tras las últimas medidas de EE.UU. contra Irán.

En una carta hecha pública este lunes, Irán pide al secretario general de Naciones Unidas, António Guterres, que apoye ese foro regional y ofrezca un "paraguas internacional" para ponerlo en marcha.

"A juicio de la República Islámica de Irán, la actual compleja situación de seguridad en la región únicamente puede aliviarse y finalmente solucionarse a través de un compromiso constructivo y un diálogo entre los Estados ribereños del golfo Pérsico", señala el embajador iraní ante la ONU, Mayid Tajte Ravanchí.

La misiva, con fecha del pasado viernes, denuncia que "ciertos círculos" de fuera de la región están intentando sembrar la división y fomentando una escalada de la tensión para favorecer sus propios intereses.

Ravanchí, aunque no lo menciona explícitamente, se refiere a la Administración de Estados Unidos, que en las últimas semanas ha decidido desplegar en el golfo Pérsico unidades militares tras asegurar que había detectado "indicios" de planes ofensivos iraníes contra sus fuerzas en Oriente Medio.

Previamente, EE.UU. había endurecido sus sanciones económicas contra el país persa, reimpuestas tras la decisión de Washington de romper el acuerdo nuclear negociado en 2015.

Las medidas han ido acompañadas de dura retórica por parte estadounidense, con el presidente del país, Donald Trump, advirtiendo a Teherán de que "si quiere pelear, ese será el fin oficial de Irán".

En su carta a la ONU, el embajador iraní asegura que su país "siempre ha rechazado y sigue rechazando el conflicto y la guerra" y nunca los elegirá como fórmula para desarrollar su política exterior.

"Sin embargo, debe ser obvio que si se nos impone una guerra, Irán ejercerá con vigor su derecho inherente a la defensa propia", puntualiza.

Para Ravanchí, ante la actual situación, la comunidad internacional no puede permanecer impasible y tiene que dar respuesta a las raíces del problema.

"La inacción -un enfoque que solo trae las de perder- no es una opción y puede llevar a un desastre que debe evitarse", insiste en el mensaje.

Por ello, defiende que se apoye ese diálogo regional que plantea y que cree que podría resultar en acuerdos en numerosos ámbitos como la seguridad, la lucha contra el terrorismo y la libertad de navegación en el golfo Pérsico.

Arabia Saudí es el gran rival regional de Irán y en los últimos días ha acusado a Teherán de ordenar el ataque del pasado 14 de mayo contra dos estaciones de bombeo de petróleo de la compañía estatal Aramco y que fue asumido por los rebeldes chiíes hutíes, que Riad dice que están respaldados por los iraníes.

Este asalto se produjo tan solo dos días después de que cuatro buques, en los que había dos saudíes, fueron objeto de "sabotaje" cerca de la costa de Emiratos Árabes Unidos.