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“Creo que la adaptación a la sociedad española es fácil porque, aunque parezca mentira, son países parecidos donde la gente es muy abierta” asegura a Efe Paniz Rahimi, una joven nacida en España y descendiente de padres iraníes que siempre ha vivido inmersa entre las dos culturas.

El calendario persa comienza con la llegada de la primavera el 21 de marzo, 1 de Farvardin para ellos, siendo uno de los mayores festejos de los iraníes, que este viernes celebran su día nacional.

Los padres de Rahimi llegaron a Galicia (noroeste de España) hace más de 30 años, por lo que en su casa “desafortunadamente no se ha celebrado el año nuevo persa tal y como se celebra en Irán”, no obstante, la joven admite que en su hogar siempre le han dado a conocer la cultura iraní.

“Siempre nos han inculcado la cultura, el “Nowrooz” (año nuevo) en mi casa siempre se ha felicitado y hemos comido una comida especial típica de Irán. Es un momento del año donde llamamos y felicitamos a toda la familia que tenemos esparcida por el mundo” añade Rahimi.

Otra fecha importante para los iraníes es “Chaharshanbe Surí”, “una fiesta muy antigua donde todas las familias salen a las calles a encender hogueras y saltarlas”, día que los iraníes residentes en España organizan también acompañados de comida y baile, algo que le recuerda “a la noche de San Juan que tanto se celebra en Galicia”.

LA HOSPITALIDAD IRANÍ

Rahimi viajó a Irán en varias ocasiones de pequeña para visitar a su familia y, una vez adulta, recorrió el país entero, siendo la hospitalidad y “esa actitud de ayudar al prójimo sea de dónde sea” lo que más añora del país de Oriente Medio.

“Creo que lo que más representa a Irán es su gente, pero también la historia, con una cultura milenaria que ha sido la cuna del mundo”, apostilla.

Al irse a vivir a Madrid, Rahimi pudo acercarse a una comunidad iraní más numerosa y practicar tradiciones como poner la mesa “Haft-seen” en año Nuevo, o ir de picnic el día de “Sizdah Be-dar,” día de la naturaleza en Irán.

LOS CENTROS CULTURALES Y SU IMPORTANTE LABOR

Parte de ese acercamiento a la cultura iraní en la capital española se debe a las actividades de Centros Culturales como “Persépolis”, donde se organizan actividades musicales, charlas, o talleres educativos.

“Nuestra labor es descubrir, descifrar y explicar las diferentes dimensiones de esa cultura antigua y a la vez desconocida”, señala a Efe el director del centro, Ahmad Taheri.

El director también remarca que “en la zona europea, la comunidad más parecida a Irán es la española”, ya que ambos países tienen “una población muy abierta y muy bromista” en contraposición a países más fríos como Alemania.

“Es una característica iraní el hecho de integrarse rápido en la comunidad en la que vive” indica Taheri, que también hace hincapié en que en España nunca ha sentido discriminado.

El consejero de Cultura de la Embajada de Irán en España, Mohammad Mahdi Ahmadi, coincide con Taheri en ese aspecto.

“España es un país que respeta mucho a sus invitados, y yo veo que normalmente, los iraníes están satisfechos con su vida aquí”, apunta el consejero.

Desde la conserjería realizan múltiples eventos para que tanto los iraníes nacidos en España, como los propios españoles, puedan conocer de primera mano la cultura de Irán y el idioma persa, también con el apoyo de las universidades españolas.

Sin embargo, los tres están de acuerdo en que aún existen prejuicios contra los iraníes muchas veces por desconocimiento y por la visión negativa que desprenden las noticias sobre el país, los musulmanes y la región de Oriente Medio.

LAS ADMINISTRACIONES Y LA BUROCRACIA SUPONEN UN PROBLEMA

Rahimi y Taheri coinciden en que la administración pública y la burocracia españolas suponen un gran obstáculo para los inmigrantes a la hora de hacer su vida en el país.

“El papeleo es nefasto”, opina Taheri haciendo referencia sobre todo a los últimos años, y subraya los "serios problemas" que sus compatriotas tienen para abrir y mantener cuentas bancarias.

“España es un país de una burocracia difícil y dura para los inmigrantes, frente a otros países de Europa”, coincide Rahimi, aunque, “mis padres decidieron quedarse en España hace más de 33 años principalmente por lo bien que te aceptaba la sociedad”, reconoce.

José Fuentes Rajo