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Italia suma 60 nuevos fallecidos en las últimas 24 horas, lo que eleva la cifra de muertos con coronavirus hasta los 33.475 desde que se inició la emergencia en el país el 21 de febrero, según los últimos datos oficiales de Protección Civil divulgados hoy.

Respecto del domingo, se registraron 178 nuevos casos de contagios -casi un tercio en la región de Lombardía (norte)- y son ya 233.197 los casos totales desde febrero.

Protección Civil indicó que los nuevos contagios en las últimas 24 horas es la cifra más baja desde el 26 de febrero, pero hay que tener en cuenta que desde el domingo se han hecho alrededor de la mitad de pruebas de las que se realizan habitualmente.

En las últimas 24 horas se han curado 848 personas en Italia y se ha reducido el número de actuales enfermos en 708, hasta los 41.367 pacientes.

Italia inició su desconfinamiento el pasado 4 de mayo y el próximo 3 de junio abrirá sus fronteras con los países de la Unión Europea, en un intento de reactivar el turismo tan castigado durante esta crisis del coronavirus.

El ministro de Asuntos Exteriores, Luigi Di Maio, avanzó hoy que no se permitirá la entrada de ciudadanos procedentes de otros Estados que a su vez impongan restricciones de acceso a los italianos, por el principio de reciprocidad.

Hace unos días el Gobierno griego anunció el primer grupo de 29 países a cuyos ciudadanos se permitirá volar sin restricciones a los aeropuertos de Atenas y Salónica a partir del 15 de junio, entre los que no estaba Italia.

Después se aclaró que, en base a la información de la EASA (Agencia Europea de Seguridad Aérea, por sus siglas en inglés), los ciudadanos de zonas consideradas "de riesgo", aunque podrán visitar Grecia, deberán hacerse la prueba de detección y someterse a una cuarentena de siete o catorce días, en función de si el test sale negativo o positivo.

El 3 de junio también se permitirá la libertad de movimiento entre regiones y algunas, principalmente del sur, tienen miedo de sufrir un rebrote con la entrada de italianos procedentes del norte, la zona más afectada por la COVID-19.

El presidente de la isla de Cerdeña, Christian Solinas, ha subrayado este lunes que está dialogando con el Gobierno italiano para encontrar una solución que permita la llegada de turistas nacionales y europeos en condiciones de seguridad, después de que en los últimos días defendiera la necesidad de utilizar "pasaportes sanitarios", algo que fue rechazado por el Ejecutivo.

Las regiones de Campania y Sicilia estudian por su parte tomar la temperatura a los turistas e imponer ciertos controles los días posteriores a su llegada, pero todas las hipótesis tienen que contar con el visto bueno del Ejecutivo.