EFEToronto (Canadá)

El primer ministro de Canadá, Justin Trudeau, le dio un portazo este lunes a la idea del presidente estadounidense, Donald Trump, de invitar a Rusia a la próxima cumbre del G7 que Estados Unidos tiene que organizar.

Trudeau declaró este lunes durante su rueda de prensa diaria que Rusia "fue excluida hace años del G7 tras invadir Crimea. Y su continua falta de respeto por las reglas y normas internacionales es la razón por la que sigue fuera del G7 y seguirá estando".

El dirigente canadiense también indicó que existe un foro en el que los países del G7 se reúnen con los líderes de países con los que el bloque occidental no mantiene "grandes relaciones": el G20.

El G7 está compuesto actualmente por Estados Unidos, Alemania, Canadá, Francia, Italia, Japón y el Reino Unido.

La negativa de Trudeau a reincorporar a Rusia al grupo de países occidentales más industrializados, al que perteneció entre 1997 y 2014, periodo durante el que el grupo se llamo G8, se produce después de que Trump señalase durante el fin de semana su intención de invitar al presidente ruso, Vladiímir Putin, a la próxima cumbre del G7.

En el 2014, Rusia invadió la península de Crimea, en Ucrania, y posteriormente la anexó a su territorio.

El sábado, Trump anunció el aplazamiento a septiembre de la cumbre de líderes del G7, prevista inicialmente para junio. El presidente estadounidense aprovechó para calificar al G7 como de "obsoleto", y dijo que le gustaría ver más países en ese grupo, entre ellos Rusia.

La cancelación de la cumbre del G7 en junio se produjo después de que la canciller alemana, Angela Merkel, comunicase que no atendería a una reunión presencial de líderes del grupo.

Por otra parte, el Kremlin reveló que Trump telefoneó este lunes a Putin para informarle sobre la organización de una cumbre del G7 a la que quiere invitar a Rusia, y para hablar de cooperación bilateral.

No sólo Trudeau se opone a la expansión del G7 para incluir a Rusia en estos momentos.

Medios de comunicación británicos señalaron este lunes que Londres también rechazó la idea del presidente estadounidense y que el primer ministro británico, Boris Johnson, incluso está dispuesto a ejercer su veto si Washington insiste en la invitación a Putin.