EFEWashington

La Cámara Baja de EE.UU. aprobó este miércoles una ley que reclama al presidente estadounidense, Donald Trump, que retire el apoyo militar que brinda a Arabia Saudí en la guerra en el Yemen, después de la polémica generada tras el asesinato del periodista saudí Jamal Khashoggi el pasado 2 de octubre.

La votación (248-177) en esa Cámara, controlada por los demócratas, pone ahora presión en el Senado, de mayoría republicana, que ya se pronunció en contra del respaldo castrense a Arabia Saudí en diciembre.

Dieciocho legisladores republicanos de la Cámara Baja de EE.UU. votaron junto a la mayoría demócrata.

En diciembre, el Senado votó a favor (56-41) de una resolución que pedía lo mismo a Trump, aunque la medida fue bloqueada en esa ocasión por la Cámara Baja, que tenía entonces control republicano.

Ese voto en el Senado, dominado en aquel momento y ahora por los republicanos, fue un termómetro de cómo los legisladores conciben la relación entre Washington y Riad después del asesinato de Khashoggi.

Trump ha definido a Arabia Saudí como un gran aliado en la región y se ha opuesto a que el asesinato de Khashoggi cambie los lazos entre ambos países, por lo que la aprobación de esta medida se consideró como un revés político para su gestión.

Además de la retirada de las tropas, el Senado añadió en diciembre una resolución para señalar al príncipe heredero saudí, Mohamed bin Salmán, como "responsable" del asesinato de Khashoggi.

El hipotético visto bueno del Senado de la legislación aprobada hoy en la Cámara de Representantes podría suponer el primer veto presidencial de Trump, según los medios locales.

El conflicto en el Yemen comenzó en 2014, cuando los rebeldes hutíes, respaldados por Irán, ocuparon Saná y otras provincias del país.

La contienda se recrudeció después de que la coalición árabe, apoyada por EE.UU. y que ha admitido ataques en los que han muerto decenas de civiles, entrara en la guerra en marzo de 2015.

De acuerdo con la ONU, este conflicto ha causado la peor crisis humanitaria del mundo.

La ONU advirtió el 11 de febrero de que lleva cinco meses sin poder acceder a instalaciones en el Yemen para alimentar en un mes a 3,7 millones de personas con ayuda que corre el riesgo de pudrirse.