EFEJartum

La Fiscalía sudanesa ordenó hoy abrir una investigación por blanqueo de dinero y posesión de grandes cantidades de moneda extranjera sobre el expresidente Omar al Bachir tras encontrar en su residencia más de 6 millones de euros, por lo que podría ser condenado hasta a 10 años de prisión.

Miembros del Ejército y la Inteligencia sudanesas entraron en su residencia y hallaron más de 6 millones de euros, 351.000 dólares y 5 millones de libras sudanesas, lo que equivale a 105.000 dólares al cambio actual, dijo el fiscal anticorrupción, Moatasem Abdulán Mahmud, en un comunicado.

El fiscal había emitido una orden para que las fuerzas de seguridad entraran en la casa de Al Bachir, ubicada en el cuartel general del Ejército, donde encontraron esa suma de dinero, que tendrá que ser depositada en el Banco de Sudán.

Concluyó que la Fiscalía "ha comenzado inmediatamente a implementar las órdenes de la junta militar y llevar a cabo sus tareas para luchar contra la corrupción".

Omar al Bachir, derrocado el pasado 11 de abril por el Ejército al calor de unas protestas multitudinarias desde el pasado diciembre, se encuentra ahora en una prisión de máxima seguridad en Jartum a la que fue trasladado desde su residencia, indicó una fuente militar a Efe.

También se encuentran arrestados dos hermanos de Al Bachir, "símbolos del régimen derrocado y sospechosos de corrupción", dijo el portavoz del Consejo Militar Transitorio, Shamsaldín Kabashi, en declaraciones a la televisión estatal el pasado 17 de abril.

La junta militar, que gobierna Sudán después de que el Ejército derrocase a Al Bachir, ha anunciado que se mantendrá en el poder por un periodo de dos años, aunque ya ha iniciado un proceso de diálogo con los partidos políticos para preparar la transición política en el país.

Los líderes de las revueltas junto a los grupos de oposición anunciarán mañana, domingo, a los candidatos para asumir los cargos del poder civil que quieren que reemplace al militar.

Los ciudadanos sudaneses continúan concentrados frente al cuartel general del Ejército en Jartum para exigir que se acelere el traspaso del poder militar a uno civil.