EFENaciones Unidas

La Organización de las Naciones Unidas (ONU) informó este jueves que las 17.500 toneladas de harina de trigo anunciadas hace unos días llegarán finalmente a Beirut el 20 de agosto, en medio de esfuerzos por aumentar la capacidad del puerto, mermado tras la enorme explosión de la semana pasada que destruyó los muelles y buena parte de la ciudad.

Tras la catástrofe, el suministro de alimentos de El Líbano ha quedado en grave peligro ya que el 85 por ciento de los alimentos que se consumen en el país son importados y el 85 por ciento de la harina que entra en el país lo hace a través del puerto, donde ya han llegado pequeños cargamentos de trigo durante la semana.

El portavoz de la ONU, Stéphane Dujarric, avanzó asimismo en la conferencia de prensa diaria que habían actualizado las cifras de su respuesta humanitaria con la incorporación de una clínica móvil gestionada por ACNUR que proveerá de medicinas y servicios sanitarios a quienes lo necesiten.

Actualmente, más de 2.000 personas están recibiendo medicamentos para enfermedades crónicas agudas y apoyo psicosocial a través de diversos programas de ayuda humanitaria.

La ONU también ha puesto en marcha una línea de ayudas para facilitar la distribución de 10.000 vacunas contra el tétanos, 42 kits de emergencia con medicinas para los centros de atención primaria y más de 5.000 kits de higiene femenina destinados para mujeres y niñas.

Al mismo tiempo, UNICEF está suministrando agua, comida, ropa y detergente para unos 700 niños en edad escolar y sus cuidadores.

Desde que sucedió la explosión, además de un gran número de muertos y heridos y una enorme destrucción, la deflagración ha reavivado las protestas iniciadas en octubre pasado para pedir la dimisión de toda la clase dirigente y ha desembocado este lunes en la caída del frágil Gobierno liderado por el primer ministro Hasan Diab.

Preguntado por las protestas, el portavoz Dujarric dijo que "ya sea en Minsk o en Beirut o en cualquier lugar" a los ciudadanos se les debe permitir demostrar libremente sus sentimientos y su ira y que en el caso de El Líbano, agregó, "está muy claro que la gente está enfadada".