EFENaciones Unidas

El asesor de especial de la ONU para la Prevención del Genocidio, Adama Dieng, aseguró este miércoles que la cadena perpetua impuesta al exlíder serbobosnio Radovan Karadzic confirma que no habrá impunidad para los graves crímenes cometidos en la Guerra de Bosnia (1992-1995).

Según Dieng, la rendición de cuentas es un elemento clave para construir un "futuro más pacífico y estable" en Bosnia y en toda la región.

Karadzic, que había sido condenado a 40 años de cárcel por el Tribunal Penal Internacional para la Antigua Yugoslavia (TPIY), vio este miércoles cómo la pena se elevaba a cadena perpetua tras un recurso.

Los magistrados confirmaron la culpabilidad del exlíder por el genocidio de Srebrenica, cinco crímenes de lesa humanidad -persecución, exterminio, asesinato, deportación y actos inhumanos- y cuatro crímenes de guerra -asesinato, terror, ataques ilegales a civiles y toma de rehenes-.

En un comunicado, el responsable de Naciones Unidas advirtió en todo caso de que la justicia internacional por sí sola no podrá lograr la reconciliación en la antigua Yugoslavia si no hay verdaderos esfuerzos en el terreno.

En ese sentido, Dieng arremetió contra quienes niegan el genocidio de Srebrenica y urgió a los líderes políticos a dar respuesta a este tipo de retórica.

"El señor Karadzic no es un héroe, es un criminal. Los verdaderos héroes son los supervivientes y testigos de los crímenes que cometió. Han mostrado un enorme valor al ir a los tribunales", recalcó.

El responsable de la ONU lamentó que "algunos líderes e instituciones de la región no hayan demostrado aún tener el valor para apoyar la rendición de cuentas por los crímenes cometidos en el pasado ni para reconocer esos delitos".

Dos décadas después de la guerra de Bosnia, Karadzic fue condenado por el genocidio de Srebrenica (1995).

Karadzic era el líder de los serbios de Bosnia cuando esa ciudad fue tomada por las fuerzas del general Ratko Mladic, que ejecutaron a 8.000 bosnios musulmanes, la mayor masacre en Europa desde la II Guerra Mundial.

Asimismo, fue condenado por su responsabilidad criminal en el asedio de Sarajevo, cuando las tropas serbobosnias sometieron a esta ciudad a bombardeos y fuego de francotiradores durante más de tres años.