EFENaciones Unidas

El jefe de la misión de la ONU para Kosovo (UNMIK), Zahir Tanin, instó este viernes al diálogo y a la confianza para evitar más tensiones en el norte de Kosovo, donde se han producido choques entre la policía kosovar y manifestantes serbios (mayoritarios en esa zona), y que han afectado a las relaciones entre Pristina y Belgrado.

"La falta de comprensión política y comunicación es un vector para provocar escaladas de tensiones, especialmente en entornos de seguridad frágiles caracterizados por la desconfianza", dijo Tanin ante el Consejo de Seguridad de la ONU.

El 20 de septiembre las autoridades de Pristina decidieron cambiar las matrículas de los vehículos de esta zona del norte kosovar, lo que desató una respuesta de rechazo por parte de la población serbia y elevó las tensiones con Belgrado.

Este conflicto se solucionó con la mediación de la Unión Europea y apoyo de Estados Unidos.

"Lo que presenciamos en el norte podría llamarse un episodio de hematomas, pero con mucha facilidad podría haberse convertido en una hemorragia real", dijo hoy Tanin, antes de recordar que en aquel momento, según subrayó: "levanté mi voz en contra de las acciones unilaterales, pidiendo un liderazgo responsable y la adopción de medidas inmediatas para reducir las tensiones y continuar el diálogo político".

El pasado miércoles, una campaña de seguridad descrita por las autoridades como una operación contra el contrabando lanzada por unidades de la policía especial de Kosovo en esta región, volvió a provocar protestas y que la vecina Serbia pusiera en estado de alerta a sus fuerzas de seguridad.

"Las últimas acciones profundizaron la desconfianza que siente la población serbia en el norte y provocaron fuertes reacciones en Belgrado, lo que convierte en más imperativo un compromiso responsable con el diálogo", declaró el enviado de la ONU para Kosovo.

En su intervención ante el Consejo de Seguridad, Tanin insistió en que "el diálogo puede y debe ser el mecanismo utilizado para evitar los peligros que son menos visibles".

"La historia en la región ha demostrado de manera trágica y repetida que los incidentes aparentemente pequeños, la mala interpretación de las intenciones y los errores supinos pueden desencadenar una escalada de tensión inestable que puede poner vidas en riesgo y no beneficia a nadie", agregó.

El enviado de la ONU, que apuntó que desde su punto de vista "la confianza sigue siendo el elemento más escaso", recordó que en dos días se celebran elecciones locales en Kosovo e instó a Pristina a "reconstruir los lazos de confianza entre todas las comunidades de Kosovo y los líderes políticos, que llevan rotos desde hace mucho tiempo".

En este sentido, pidió que no se instrumentalicen temas "etnonacionalistas divisivos" con "fines políticos".

"El restablecimiento de la confianza exige un enfoque sincero del proceso de diálogo Belgrado-Pristina, así como la creación de una atmósfera prometedora entre las diferentes comunidades de Kosovo", subrayó.