EFEBerlín

La segunda ola de la pandemia en Alemania ha desatado un debate entre quienes piden más atribuciones para el Gobierno federal y aquellos que reclaman una mayor participación del legislativo en la lucha contra la pandemia y un respeto al federalismo y a las competencias de los estados federados

Al comienzo de la pandemia en Alemania se habló con frecuencia de que se estaba en "la hora del Ejecutivo". Ahora el legislativo reclama sus derechos.

Entre los diputados crece el descontento por la manera en la que manejan la pandemia tanto el Gobierno federal como los ejecutivos de los estados federados que, en consideración de muchos parlamentarios, deja de lado los derechos del parlamento.

Tras una primera ola en la que Alemania destacó por el menor número de contagios y muertos, durante los últimos días se ha producido un repunte que ha llevado el último dato de este martes a la confirmación de 6.868 nuevos contagios en 24 horas.

El total de positivos desde que se dio a conocer el primer contagio en el país a finales de enero se sitúa en 373.167, con 9.836 víctimas mortales.

EL MINISTRO RECLAMA COMPETENCIAS

Las protestas empezaron ante la intención del ministro de Sanidad, Jens Spahn, de lograr una prórroga de las atribuciones especiales que recibió a consecuencia de la pandemia, que rigen hasta el 31 de marzo de 2021 y le permiten imponer determinadas medidas por decreto.

Esas atribuciones de momento están limitadas en el tiempo y deben ser constantemente renovadas por el Bundestag en caso necesario.

El deseo de Spahn es que las atribuciones adquieran carácter permanente no solo para la lucha contra el coronavirus, sino también para el caso de que haya que hacer frente a otras epidemias.

En declaraciones al programa "Morgenmagazin" Spahn defendió este martes su postura y dijo que se trata de tener bases jurídicas claras para cuestiones como la reglamentación del ingreso en el país en momentos de una pandemia en la que el Gobierno federal tiene que tomar decisiones para toda Alemania.

Spahn dijo que su intención no es evitar los debates parlamentarios ni recortar las competencias de los estados federados y defendió que el federalismo ha demostrado su capacidad de acción en medio de la pandemia y que una mirada a Francia muestra cómo "un Estado central no es necesariamente más eficaz".

Con ello, Spahn reaccionaba a una carta del presidente del Bundestag, Wolfgang Schäuble, a los presidentes de los grupos parlamentarios que ha circulado en medios alemanes en las que expresaba la necesidad de una mayor participación del parlamento.

Además, Schäuble advertía del riesgo de que se cree la impresión de que la lucha contra la pandemia es cosa solo del Ejecutivo y de los tribunales.

LOS PARLAMENTARIOS PROTESTAN

También la vicepresidenta del Bundestag, Claudia Roth, de Los Verdes, dijo que, justamente en una cuestión en la que hay que buscar un equilibrio entre los derechos de los ciudadanos y la protección de la población, los parlamentarios deben tener un papel importante.

"Eso es tarea del parlamento, tenemos que asumirla, tenemos que recuperar competencias", dijo Roth este martes en declaraciones a la emisora Deutschlandfunk.

"Estamos actualmente en un momento peligroso en que las decisiones están abandonando la discusión parlamentaria pera tomarse en reuniones casi clandestinas del Ejecutivo con primeros ministros regionales en plan de campaña electoral y ministros insaciables", agregó.

Roth se refería con ello a las reuniones de Merkel como los jefes de los Gobiernos regionales, a la lucha que hay entre los presidentes regionales de Renania del Norte-Westfalia, Armin Laschet, y Baviera, Markus Söder, por convertirse en candidatos a la Cancillería y al deseo de Spahn de tener más competencias.

CRÍTICAS TAMBIÉN DESDE LOS SOCIOS DE GOBIERNO DE MERKEL

La resistencia ante los planes de Spahn no solo viene de la oposición, sino también del Partido Socialdemocráta (SPD), socio minoritario de la coalición de Gobierno.

El secretario de organización del grupo parlamentario del SPD, Carsten Schneider, dijo en declaraciones a la revista "Der Spiegel" que para que las medidas contra la pandemia sean aceptadas por los ciudadanos, tienen que tomarse de una manera transparente.

"Eso es algo que no ha ocurrido siempre en los últimos días", dijo Schneider.

Ampliar las competencias del ministro de Sanidad o prolongarlas sin condiciones es algo que, según Schneider, "no corresponde a la necesidad de tener más transparencia".

"Por ello queremos precisar el marco jurídico y volver a poner ciertos límites al campo de acción del Ejecutivo", agregó.

La copresidenta de La Izquierda, Katja Kipling, por su parte, advirtió en declaraciones al canal público regional WDR que, aunque "los procesos democráticos cuestan tiempo, evitan también acontecimientos equivocados".

Kipling dijo que no solo el Bundestag sino también los parlamentos regionales deben tener una mayor participación en las medidas para la lucha contra la pandemia ya que en los estados federados se toman muchas de las decisiones al respecto.

Como ejemplo de una decisión precipitada por falta de debate previo, Kipling se refirió a la prohibición a los hoteles de albergar huéspedes en zonas de riesgo en algunos estados federados que luego ha sido echada por tierra por los tribunales.

"No es especialmente efectivo decretar prohibiciones que luego tumban los tribunales", defendió Kipling.

Rodrigo Zuleta