EFEBagdad

Al menos 16 manifestantes fallecieron este viernes en la capital iraquí y 45 resultaron heridos después de que hombres armados desconocidos abrieran fuego en una céntrica plaza donde estaban concentrados, en el marco de las protestas antigubernamentales que estallaron a principios de octubre.

Una fuente del Ministerio de Interior iraquí elevó la cifra de muertos de 10 a 16, y la de heridos de 26 a 45, pero el balance de víctimas aún no es definitivo.

La fuente, que pidió el anonimato, dijo a Efe que un grupo de hombres armados que viajaban en vehículos todoterreno irrumpieron en la plaza Al Jalani y dispararon contra los manifestantes.

Sin embargo, no identificó a los asaltantes ni su afiliación.

La plaza Al Jalani es adyacente a un garaje de varias plantas donde los manifestantes han permanecido desde el comienzo de la revuelta popular para exigir mejores servicios públicos, más oportunidades económicas y el fin de la corrupción.

Además, Al Jalani se ubica a poca distancia de la plaza Tahrir, epicentro de las protestas y que este viernes acogió a miles de personas, que volvieron a manifestarse a pesar de la dimisión en bloque del Gobierno del primer ministro, Adel Abdelmahdi, el pasado fin de semana.

Activistas y medios de comunicación han denunciado la presencia de seguidores de partidos políticos y grupos chiíes, algunos de ellos pertenecientes a milicias proiraníes, en medio de los manifestantes desde la jornada de ayer, jueves, cuando supuestamente atacaron a algunos de ellos con armas blancas.

Ahmed Rahim, un activista que informa de lo que sucede en Tahrir, dijo a Efe que "cientos de manifestantes de diferentes partidos acudieron esta tarde a las protestas, procedentes de varias zonas de Bagdad y otras provincias".

Sin embargo, este viernes "no intentaron crear problemas y asaltar a los manifestantes en la plaza, como sucedió ayer, cuando unos doce participantes fueron heridos con cuchillos y herramientas afiladas", detalló.

Desde el pasado viernes no se han registrado enfrentamientos violentos entre las fuerzas de seguridad y los manifestantes, como venía siendo habitual durante las protestas, que empezaron el pasado 1 de octubre y, después de un primer estallido, se reanudaron el 25 de ese mes y han proseguido hasta la actualidad.

En todo este tiempo han muerto más de 400 personas, entre civiles y uniformados, y miles han sufrido heridas, sobre todo en Bagdad y en las regiones del sur del país de mayoría chií y ricas en petróleo, que han sido escenario de los mayores disturbios.