EFETúnez

Grupos de estudiantes y efectivos de la Policía volvieron a enfrentarse anoche en Túnez, donde crece el descontento y se inflama la protesta violenta desde que el pasado miércoles se publicara un vídeo en el que se veía a varios agentes agredir y desnudar presuntamente a un menor en la calle durante una manifestación contra la precariedad en un barrio desfavorecido de la capital.

Casi al mismo tiempo se informó de la muerte frente a una comisaría del mismo barrio de una joven manifestante que había sido detenida.

Ambas informaciones fueron negadas en un primer momento por las Fuerzas de Seguridad, que acusó a los jóvenes de haber tratado de asaltar la comisaría, pero el vídeo y la continuidad de las protestas han logrado que la Policía aceptara abrir una investigación.

Aún así, el distrito de Sidi Hassine Séjoumi, uno de los más pobres del sur de la capital, es testigo desde entonces de protestas nocturnas diarias como las de anoche en las que jóvenes levantan barricadas, incendian neumáticos y responden con lanzamientos de objetos a los gases lacrimógenos y otros métodos de represión utilizados por la Policía.

La protesta llegó este sábado, incluso, a la avenida Habib Bourguiba, principal arteria de la capital, donde unidades antidisturbios volvieron a practicar detenciones y usar gas lacrimógeno para dispersar a los manifestantes, en su mayoría jóvenes que protestaban, además, contra la precariedad, la inflación, el paro y las medidas sanitarias contra la pandemia, que han agudizado la crisis económica que padece el país.

"El propósito de la marcha era protestar contra la reciente alza de precios y denunciar la violencia policial, en especial la vinculada a los recientes hechos en Sidi Hassine", explicó a la prensa el líder del opositor Partido de los Trabajadores, Jilani Hammami,

DERIVA REPRESIVA

El viernes, un total de 43 asociaciones tunecinas acusaron al jefe de Gobierno y ministro del Interior interino, Hichem Mechichi, de ser el responsable de la "deriva" violenta en la que parecen haber caído las fuerzas de seguridad, especialmente tras la detención preventiva en Sidi Hassine de una veintena de jóvenes.

"Señalamos al jefe de Gobierno como responsable directo de la deriva de la instituciones de Seguridad hacia un laxismo que arruina la vida de los tunecinos y vulnera su dignidad", señalaron en un comunicado de prensa organizaciones como UGTT, principal sindicato del país, y la Organización Contra la Tortura.

Asimismo, denunciaron prácticas "bárbaras que superan todos los límites" y negaron que se trate de casos "aislados"-como aseguran las autoridades- sino que es la continuación de un sistema de abusos que se perpetua desde el antiguo régimen.

Los firmantes exigieron a Mechichi, igualmente, intervenir con urgencia para que se haga justicia a las víctimas y concluya el uso de las fuerzas de seguridad en la resolución de las crisis sociales, económicas y políticas.

Por su parte, la Liga de Defensa de los Derechos Humanos (LTDH) fue un paso más allá y exigió la dimisión inmediata del primer ministro y disculpas oficiales a la ciudadanía por los abusos cometidos durante su mandato que apenas ha cumplido su primer año.

Cerca de 2.000 jóvenes, incluidos menores, han sido detenidos durante los tres primeros meses del año tras participar en las protestas populares que tuvieron lugar en diferentes puntos del país para reclamar mejores condiciones de vida y denunciar la violencia policial, reivindicaciones y problemas similares a los que condujeron a la revolución de 2011, que acabó con la dictadura de Zinedin el Abedin ben Ali y dio inicio a "las primaveras árabes".