EFEPraga

El nuevo estado de emergencia que entró hoy en vigor en la República Checa contará con una batería de medidas contra la covid-19 similar a las aplicadas durante la primera oleada de la pandemia, como el confinamiento severo, informó hoy el Gobierno en su página web.

Desde el lunes, y durante tres semanas, habrá un cierre total de las escuelas -hasta ahora estaban abiertos los jardines de infancia y dos primeros grados de Primaria- y no se podrá abandonar el propio municipio.

Además se declara el cierre perimetral de las provincias, excepto por motivos de trabajo con certificado de la empresa.

Ya no se podrán utilizar mascarillas de producción casera en lugares públicos concurridos, como medios de transporte o tiendas, donde será necesario un respirador FFP2, y será obligatorio el uso de la mascarilla quirúrgica en el resto de los espacios urbanos.

El país registró 14.676 contagios en las últimas 24 horas, un 30 más que hace una semana, y el número de positivos activos se sitúa en 143.679, el máximo desde el inicio de la pandemia, lo que deja en situación crítica al sistema hospitalario.

Con 1.120 casos por 100.000 habitantes, la República Checa mantiene la tasa de contagios acumulada en las dos pasadas semanas más alta de Europa, y con 186 muertes por millón de habitantes en el mismo período de referencia, los checos tienen la segunda tasa de mortandad europea, después de Eslovaquia.