EFENaciones Unidas

Las necesidades generadas por el desplazamiento masivo de civiles que huyen de los combates en la provincia de Idlib y otras zonas del noroeste de Siria superan las capacidades de las agencias humanitarias, según la ONU.

"Las necesidades humanitarias están aumentando de forma exponencial", señaló este viernes el portavoz Stéphane Dujarric, que recordó que la actual emergencia se suma a una situación previa que ya era dramática.

Según datos de Naciones Unidas, sólo en los últimos tres días unas 143.000 han huido ante el aumento de las hostilidades en el último bastión opositor del país, objetivo de una gran ofensiva del Gobierno de Damasco y sus aliados.

En total, desde principios de diciembre, el número de desplazados asciende a más de 830.000.

De los civiles que se han movido recientemente, un 81 por ciento son mujeres y niños, apuntó Dujarric.

Según Naciones Unidas, lo más urgente es proveer de cobijo a los desplazados, pues las localidades que los están recibiendo no tienen capacidad para ello y las temperaturas en la zona han permanecido en negativo durante varios días.

"Seguimos ampliando la respuesta junto a nuestros socios humanitarios para apoyar a todos los necesitados, incluyendo con el suministro de alimentos, ayuda médica y refugios temporales", señaló el portavoz.

Sin embargo, insistió, "las crecientes necesidades sobre el terreno siguen superando la capacidad de nuestros socios humanitarios".

La situación en el noroeste de Siria fue abordada este viernes en una reunión a puerta cerrada del Consejo de Seguridad de la ONU, donde los países de la Unión Europea (UE) exigieron el fin de los combates.

"Demandamos a las partes, especialmente al régimen sirio y sus aliados, que detengan inmediatamente su ofensiva militar, establezcan un alto el fuego genuino y duradero, garanticen la protección de los civiles y cumplan plenamente con la ley humanitaria internacional", señalaron en una declaración conjunta.

El texto, que difundieron al término de la reunión, está respaldado por los cuatro miembros de la UE que se sientan en el Consejo (Bélgica, Estonia, Francia y Alemania) y por Polonia, que salió al final del año pasado.

Según subraya, la ONU considera la situación actual en Idlib como "la mayor catástrofe humanitaria desde el inicio del conflicto sirio".