EFETúnez

Los candidatos a la presidencia de Túnez, el ultraconservador independiente Kais Said y el populista magnate de la televisión Nabil Karoui, se enfrentaron este viernes en un inédito debate televisado que sirvió de cierre de una extraña campaña a dos días de la consulta.

Emitido en hora de máxima audiencia en la televisión pública bajo el título de "Camino a Cartago" , el formato buscaba que ambos desgranaran su programa electoral respondiendo a diferentes temáticas elegidas al azar en 99 segundos.

Durante una hora y media de emisión, los dos participantes debatieron sobre terrorismo, la crisis libia, las relaciones con Israel y la lucha contra la corrupción entre otras cuestiones.

Mientras Karoui se expresó en dialecto tunecino, hablado por la mayoría de la ciudadanía, Said lo hizo en árabe clásico a excepción de los escasos intercambios verbales entre ambos.

El multimillonario fundador de "Corazón de Túnez" centró su discurso en la lucha contra la pobreza y la revolución tecnológica desde su posición de presidente de la asociación "Khalil Tounes"- que distribuye comida en las zonas más desfavorecidas del país desde hace tres años- y de la televisión Nessma TV- la más vista del país.

El jurista, por su parte, declaró en varias ocasiones "odiar" las promesas electorales y se presentó como un "campeón de la unidad" y "el ejecutor" de las reivindicaciones de los jóvenes de la revolución de 2011 que puso fin a las dos décadas de dictadura de Zinedin El Abidine Ben Ali.

Entre sus prioridades está "devolver" al Estado su papel social en materia educativa y económica, afirmó.

En lo que ambos coincidieron fue en calificar la nueva constitución de 2014 en una de las "mejores" del mundo y señalaron que el problema se encuentra en su falta de aplicación.

Esta fue la primera vez que ambos candidatos se enfrentaron ante las cámaras de televisión desde que se inició el proceso electoral, ya que Karoui no pudo participar en el pionero debate de la primera vuelta, junto al resto de candidatos, al estar en prisión preventiva acusado de evasión de capitales y blanqueo de dinero.

El magnate, que ha utilizado su cadena para promover su imagen de filántropo con un efectivo discurso populista y antisistema, fue liberado el miércoles, apenas 24 horas después de que amenazara con impugnar el proceso.

El debate concitó entonces a más de tres millones de tunecinos y, según los expertos, fue fundamental para que Said, una cara conocida por ser un tertuliano habitual, se alzara con una inesperada victoria en la primera vuelta con un 18,8 por ciento de los sufragios, dos puntos y medio más que Karoui.

La iniciativa del debate, inédito en el mundo árabe, partió de la ONG especializada en debates políticos "Iniciativa Munathara" junto a la Instancia Superior Independiente de las Elecciones (ISIE) y la Alta Autoridad Independiente de la Comunicación Audiovisual (HAICA).

La campaña terminó hoy con dos eventos simultáneos en la avenida Habib Bourguiba, arteria principal de Túnez capital. Por un lado, una multitudinaria concentración a favor del profesor de derecho constitucional, en el que varios de sus colaboradores participaron en su ausencia. Durante todo el periodo electoral, el jurista anunció que no participaría por respeto a la igualdad de oportunidades debido al encarcelamiento de su adversario.

A apenas unos cientos de metros de distancia, Karoui ofreció un primer mitin tras su liberación, que tan sólo duró una decena de minutos y en el que se jactó de su apodo "Macarrones", acuñado por su rivales para mofarse de su filantropía y acusarle de "comprar" votos.

Este domingo, siete millones de tunecinos están llamados de nuevo a las urnas, la tercera vez en apenas un mes, para elegir esta vez al futuro presidente aunque todo apunta a que la participación será inferior a la primera vuelta con un 41% del electorado- más de 20 puntos por debajo de los comicios de 2014.

Los pronósticos son favorables para Said, que ha recibido el apoyo de varios de sus rivales en la primera vuelta, en especial del partido religioso conservador de tendencia islamista "Ennahda", ganador de las municipales de 2018 y de las legislativas del pasado domingo, y del primer ministro Yousef Chahed -que logró 16 diputados-, quien hoy dijo que el domingo votará contra la corrupción, en clara alusión a Karoui.