EFETeherán

La tranquilidad está regresando poco a poco a las calles de Irán, tras unos días de graves disturbios, según las autoridades, que mantienen, sin embargo, este lunes el bloqueo de internet, lo que dificulta cualquier actividad en el país.

Aunque todavía hay disturbios esporádicos en algunas zonas en protesta por el aumento del precio de la gasolina, el portavoz del Gobierno, Alí Rabieí, aseguró que mañana, martes, o el miércoles a más tardar, la situación estará totalmente controlada.

"Irán está hoy un 80% más tranquilo en comparación con los dos días anteriores", subrayó en rueda de prensa el portavoz, quien denunció que en algunos casos los manifestantes usaron armas de fuego y blancas y atacaron a las fuerzas de seguridad.

Las protestas estallaron el viernes por la noche y derivaron pronto en una escalada violenta que incluyó el corte de carreteras, incendios de sucursales bancarias y gasolineras, robos a tiendas e intentos de asalto a comisarías y almacenes de combustible.

Las imágenes de los disturbios circularon principalmente por las redes sociales que, desde ayer, no se han hecho eco de nuevos incidentes, aunque esto puede deberse no solo al regreso de la calma sino al bloqueo de internet.

Para evitar la organización de las protestas, en las que ha habido un número indeterminado de muertos y heridos, las autoridades mantienen bloqueado desde el sábado el acceso a internet, lo que está dificultando la actividad laboral en el país.

OFICINAS TRABAJANDO A MEDIO GAS

Reuniones canceladas, misiones a otras provincias pospuestas, debido al corte de internet y también a la inseguridad, y problemas para realizar cualquier operación laboral son la tónica en Irán desde ayer, según comentaron varios afectados a Efe.

El internet interno funciona con acceso a las web iraníes pero no la conexión con servidores externos, por lo que cualquier página extranjera o aplicaciones como Whatsapp están bloqueadas.

El domingo se registraron incluso problemas para realizar transferencias bancarias y retirar dinero de los cajeros pero, este asunto ya ha quedado solucionado, de acuerdo con el portavoz gubernamental.

También para los estudiantes está suponiendo un quebradero de cabeza, como la universitaria Bahar Shayan, de 23 años, quien no va a poder entregar esta semana uno de sus proyectos.

"Sin internet no podemos estudiar ni llevar a cabo nuestras investigaciones", dijo a Efe Shayan, quien consideró que esta medida ha sido tomada para "dejar a la gente incomunicada y que no sepa lo que ocurre en el país", aunque siempre hay otras vías para conocer las noticias como la televisión por satélite.

MENOS PROTESTAS PERO IGUAL DESCONTENTO

La mecha de esta ola de protestas fue la polémica decisión gubernamental de aumentar el precio de la gasolina al menos un 50 % y de racionar su consumo, lo que implica que partir de 60 litros mensuales su precio se triplica.

Aunque pese al incremento Irán sigue siendo uno de los países del mundo donde la gasolina es más barata y está más subsidiada (ahora su precio oscila entre los 15 y 30 centavos de dólar el litro), los iraníes consideran casi como un derecho que el combustible tenga un precio ínfimo debido a las grandes reservas petroleras del país.

"La gasolina sigue siendo barata pero hay que tener en cuenta que atravesamos una situación económica muy difícil y que la clase media ya hemos reducido todos los gastos no esenciales", se quejó a Efe Fereydun, un funcionario de 45 años.

Este hombre explicó, asimismo, que otro de los inconvenientes es la falta de una red de transporte público adecuada, lo que obliga a la mayoría de la población a desplazarse en coche.

Las autoridades han defendido que el dinero recaudado será destinado a las clases más desfavorecidas y que la medida es necesaria para evitar el contrabando de combustible y estabilizar el presupuesto debido a la reducción de las exportaciones de petróleo por las sanciones de Estados Unidos.

EEUU, ORIGEN DE LOS PROBLEMAS

Además de por las sanciones, las autoridades iraníes acusaron este lunes a Washington de alentar los disturbios: "El objetivo de EEUU frente a Irán no es otro que perturbar su seguridad", denunció el presidente del Parlamento, Alí Lariyaní.

También criticó la injerencia de EEUU el Ministerio de Exteriores, que señaló en un comunicado que el pueblo iraní "sabe bien que tales declaraciones hipócritas carecen por completo de sincera simpatía".

Estas reacciones llegaron después de que la Casa Blanca dijera ayer que "EEUU apoya al pueblo iraní en sus protestas pacíficas contra el régimen" y condenara el uso de "fuerza letal" contra los manifestantes.

En medios oficiales solo se han confirmado por ahora dos fallecidos -un civil y un policía-, pero se prevé que la cifra real de víctimas mortales sea bastante más elevada y supere la decena.

También se han llevado a cabo un millar de arrestos, entre ellos 150 en la provincia norteña de Alborz a manos de la Guardia Revolucionaria, que advirtió hoy de que "si es necesario, tomará medidas decisivas contra los que fomenten la inseguridad".

Marina Villén