Las facciones opositoras sirias concluyeron la retirada del armamento pesado de la zona desmilitarizada pactada por Rusia y Turquía en la provincia noroccidental de Idlib, cuando se cumple hoy el plazo máximo para ello y en medio de los temores de la población civil de un ataque de las fuerzas gubernamentales.

El dirigente del rebelde Ejército de la Victoria, Abdel Muin al Masri, cuyo grupo opera bajo el paraguas del Ejército Libre Sirio (ELS), confirmó a EFE que sus hombres retiraron las armas pesadas de la zona pactada.

Sin embargo, señaló que no confían "ni en el régimen (sirio) traidor, ni en los rusos", por lo que se mantienen "preparados" ante cualquier eventualidad y disponen de sus armas ligeras "como cuando comenzó la revolución" siria en marzo de 2011.

Por su parte, el Observatorio Sirio de Derechos Humanos informó hoy de que en la zona desmilitarizada reina la calma, mientras se ultiman los preparativos por parte de los soldados rusos y turcos para vigilar esta área, tal y como establece el acuerdo alcanzado por ambos países el pasado 17 de septiembre.

El presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, y su homólogo ruso, Vladímir Putin, acordaron en la ciudad rusa de Sochi la creación de una franja de entre 15 y 20 kilómetros de ancho para dividir las posiciones de las tropas gubernamentales sirias y de la oposición armada respaldada por Turquía, la cual será patrullada por policías militares de los dos países.

Tal y como anunciaron ambos mandatarios, los rebeldes debían retirar el armamento pesado, tanques y sistemas de artillería antes del 10 de octubre, mientras que la zona desmilitarizada quedará constituida el próximo día 15.

El acuerdo ruso-turco evitó lo que parecía una inminente e inevitable ofensiva gubernamental sobre Idlib para recuperar el control de la misma, pero los temores de los civiles han resurgido después de la retirada del armamento pesado por parte de las facciones.

Una activista siria explicó a Efe por teléfono desde esa provincia que la población civil tiene "mucho miedo" porque ahora las tropas "podrían irrumpir en la zona" desmilitarizada.

La joven Huda al Deiri, que llegó a Idlib después de haber tenido que abandonar la provincia sureña de Deraa tras la última campaña militar del Ejército sirio, es una de los muchos desplazados que han sido evacuados al norte de Siria en los pasados meses desde otras regiones opositoras que han sido reconquistadas por Damasco.

Idlib acoge actualmente a unos 3 millones de personas, entre ellas un gran número de desplazados opositores, tanto civiles como combatientes, y es la última región de Siria que está controlada en gran parte por facciones armadas rebeldes y yihadistas.

Por su parte, la Coalición Nacional Siria (CNFROS), la principal alianza política opositora siria, anunció que su presidente, Abderrahman Mustafa, ha visitado junto a otro líderes la zona desmilitarizada en Idlib y ha comprobado que las armas pesadas han sido retiradas, aunque todavía hay presencia de armas medianas y ligeras.

"Estamos siguiendo de cerca la situación sobre el terreno y el sufrimiento de los habitantes por la falta de servicios" subrayó Mustafa en un comunicado.

Asimismo, el Ministerio de Defensa turco aseguró hoy que los rebeldes de la provincia de Idlib han completado la retirada del armamento pesado del territorio pactado.

"Con Turquía, que figura como país garante, asumiendo su responsabilidad en este marco, y con el objetivo de poner fin a la tensión en Idlib y eliminar el riesgo de enfrentamientos, se ha completado la retirada de armas de esta franja a fecha del 10 de octubre de 2018", señaló en un comunicado.

Por su parte, Moscú informó de que más de mil combatientes opositores han abandonado la zona desmilitarizada de Idlib y unas cien unidades de armamento pesado han sido retiradas del área.

El ministro de Exteriores, Serguéi Lavrov, precisó hoy en una rueda de prensa que la retirada de los combatientes es un proceso gradual y que el acuerdo entre Ankara y Moscú se está cumpliendo.

Lavrov quitó importancia a que se cumplan los plazos con exactitud: "lo que importa es que se haga y se está haciendo con el apoyo activo de nuestros socios turcos", agregó.