EFEBamako

La primera vuelta de las elecciones legislativas en Mali se ha desarrollado hoy en medio de la inseguridad creciente, actos de violencia en el país y la psicosis por la propagación de la pandemia del coronavirus.

Los colegios electorales cerraron a las 18.00 tras una jornada electoral marcada por una visible baja participación de los votantes inscritos en las listas electorales, que evitaron acudir a las urnas por miedo a contagiarse por el COVID 19, según pudo constatar Efe.

En Bamako, se ha observado en las primeras horas una escasez en cuanto a las garantías sanitarias en varios colegios electorales, donde además no se ha respetado la "distancia social" exigida por las autoridades, lo que causó a veces disputas verbales entre votantes y agentes electorales.

"Al entrar en el colegio electoral nadie lleva guantes, tampoco hay geles desinfectantes en el lugar, es terrible" lamentó Alima en un vídeo grabado online desde su cuenta en Facebook desde un colegio electoral en la comunidad rural de Kati (a unos 15 kilómetros al norte de Bamako).

Y pese a la evidencia de la falta de medidas higiénicas, el presidente del país, Ibrahim Boubacar Keita, tras votar en Bamako junto a su esposa, llamó a los ciudadanos a respetar de forma escrupulosa las medidas sanitarias en esta operación.

Al mismo tiempo recordó que "no escatimará esfuerzos" para obtener la liberación del jefe de la oposición maliense, Soumaila Cissé, candidato y líder de la Unión por la República y la Democracia (URD), en estas legislativas, y que fue secuestrado el pasado miércoles por desconocidos.

Miembros del partido URD informaron a Efe que en la localidad de Cissé -el segundo candidato más votado en las presidenciales de 2013 y 2018- en Niafunké (en la región norteña de Tombuctú) ha habido una movilización masiva de los votantes como respuesta a su secuestro pese al deterioro de seguridad en esta localidad.

Fuentes locales de seguridad informaron a Efe que nueve personas fallecieron hoy en Niafunké al pisar su vehículo de transporte una mina en la carretera en esta localidad.

Además de Cissé, se ha denunciado también el secuestro del diputado Bourem uld Mataly del partido de mayoría Reagrupamiento por Mali (RPM), y del alcalde de Kareri (norte) Mamadou Coulibaly.

Tanto en Tombuctú como las otras extensas regiones del norte del país (Gao y Kidal) -zonas golpeadas por las recurrentes ataques yihadistas- las elecciones se celebraron bajo altas medidas de seguridad.

Las elecciones legislativas iban a celebrarse poco después de las presidenciales de 2018, ganadas por el actual presidente, cuyo partido RPM cuenta con 66 de los escaños de la Asamblea Nacional desde las últimas legislativas de 2013, pero fueron pospuestas en dos ocasiones debido al clima de inseguridad en el país que no cesa de deteriorarse.

En cuanto al coronavirus, Mali tiene actualmente detectados 20 casos de contagios y un fallecido, según el último balance del Ministerio de Sanidad maliense.

Tras anunciarse los primeros casos de infección, el Gobierno decretó el cierre de las fronteras terrestres -con excepción del tránsito de mercancías- y un toque de queda de 9 de la noche a 5 de la madrugada, que se une al cierre de las escuelas y la prohibición de reuniones de cualquier tipo anunciados días atrás.

Idrissa Diakité