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Miles de manifestantes han vuelto esta madrugada a las calles de Sofía para continuar con las protestas contra el Gobierno que se suceden desde hace 31 días, apenas 17 horas después de que la Policía desalojara sus campamentos, y por primera vez erigen barricadas.

Los ciudadanos, que exigen la dimisión del primer ministro conservador, Boiko Borisov, bloquearon varios cruces claves de la capital, pero además de colocar tiendas de campaña, como ha sido habitual en las semanas pasadas, amontonaron contenedores de basura, bancos de parques y macetas de flores de grandes dimensiones.

Los agentes de policía que llegaron al lugar "notaron que se están acumulando botellas, piedras y otros objetos para ser utilizados en una eventual intervención policial", aseguró en una rueda de prensa Krasimira Stoyadinova, portavoz de la Policía de Sofía.

Aunque la Policía había desalojado en la mañana del viernes los manifestantes de estos cruces y había desmantelado los campamentos, deteniendo brevemente a 14 personas, esta vez los agentes se retiraron "para no crear tensión adicional", según Stoyadinova.

Los manifestantes reciben el respaldo del presidente de Bulgaria, Rumen Radev, Radev, excomandante de las fuerzas aéreas del país y considerado cercano a Moscú y al opositor partido socialista.

"En sus intentos de evitar asumir responsabilidad política, el Ejecutivo implica las fuerzas del orden público en un conflicto con los miles de ciudadanos que protestan. El precio lo pagan quienes piden más justicia y los funcionarios comunes del orden público" , escribió Radev la noche pasada en su cuenta en Facebook.

"Después de un mes de protestas en todo el país y en el extranjero ya es evidente que no se trata de un descontento limitado momentáneo sino de una abolición masiva de este sistema político mafioso", declaró el presidente.

Tanto Radev como los manifestantes exigen la dimisión de Borisov, de centroderecha, y del fiscal general, Ivan Geshev, acusándolos de corrupción y de servir a los intereses de la mafia y la oligarquía económica.