EFEBerlín

El bloque conservador del aspirante a la cancillería alemana, Armin Lachet, ha acentuado su caída en los sondeos hasta situarse por debajo del 20 %, a veinte días de los comicios generales y con la canciller Angela Merkel en campaña en apoyo de su teórico sucesor natural.

El instituto demoscópico Forsa situó hoy a la Unión Cristianodemócrata (CDU) y su hermanada Unión Socialcristiana de Baviera (CSU) en un 19 %, récord histórico a la baja en cuanto a estimación de voto para los conservadores.

El Partido Socialdemócrata (SPD) del vicecanciller y ministro de Finanzas, Olaf Scholz, se estabiliza en la primera posición, con un 25 %, mientras que a los Verdes de Annalena Baerbock se les pronostica un 17 %. El Partido Liberal (FDP), que podría tener un papel clave para un futuro tripartito, se sitúa en un 13 % y La Izquierda, asimismo un potencial puntal para SPD y ecologistas, un 6 %.

Este sondeo abunda así en la tendencia reflejada por otras encuestadoras, con un Scholz reforzado como favorito. Laschet no logra recuperar terreno ni tampoco los Verdes, que hace unos meses llegaron a liderar la intención de voto.

LA CANCILLER SALE EN APOYO DE LASCHET

Merkel, quien se despedirá del poder tras los comicios del 26 de septiembre y que hasta hace una semana mantuvo cierta neutralidad, ha entrado de lleno en campaña, en medio del nerviosismo en sus filas por un posible paso a la oposición y además bajo mínimos históricos.

La semana pasada, en una comparecencia en Cancillería junto al primer ministro austríaco, Sebastian Kurz, Merkel marcó distancias claras respecto a su vicecanciller, un socialdemócrata moderado que suele presentarse incluso como su continuador, pese a representar al partido rival.

Advirtió ahí Merkel de que la diferencia esencial con Scholz está en que éste no descarta a La Izquierda como aliado junto a los Verdes. Hoy incidió de nuevo en ello desde el Parlmento federal (Bundestag), en su última sesión regular antes del fin de la legislatura, convertido de pronto en pantalla de la campaña electoral.

Merkel pidió ahí encarecidamente a los votantes que refrenden la opción de un futuro Gobierno liderado por Laschet, de quien dijo que representa la "fiabilidad, la moderación y el centro" político.

"No da lo mismo quién gobierne este país", resumió Merkel, para alertar de nuevo sobre una alianza contando con La Izquierda. El SPD y los Verdes "al menos no excluyen" una colaboración con esa formación, aglutinante del post-comunismo y la disidencia socialdemócratas, que rechaza la OTAN y otros compromisos internacionales de Alemania, como la relación transatlántica.

El pasado domingo, en una visita a una de las regiones del oeste devastadas por las recientes inundaciones, Merkel ya había expresado su apoyo "de corazón" a Laschet, al que garantizó su apoyo con varios actos de partido, incluido el cierre de campaña que tendrá lugar el 24 de septiembre, en Múnich.

"Quien lidera un 'Land' como éste puede ser canciller de Alemania", afirmó Merkel. Laschet es jefe del gobierno de Renania del Norte-Westfalia, el "Land" más poblado de Alemania, con 18 millones de habitantes, además de líder de la CDU y candidato del bloque conservador.

EL BUNDESTAG, COMO PANTALLA ELECTORAL

A la declaración de Merkel en el último plenario del Bundestag siguieron las de Scholz, Baerbock y el propio Laschet, quien pese a no ser diputado intervino ante el hemiciclo.

Ahí insistió en pedir el candidato conservador a Scholz que aclarara si descarta o no a La Izquierda para gobernar, una pregunta que el socialdemócrata ha dejado hasta ahora sin respuesta-.

Scholz, por su parte, había recordado en su turno los principales puntos de su programa electoral -como la subida del salario mínimo interprofesional-.

Baerbock por su parte arremetió contra los 16 años de gobierno de Merkel -de los cuales, tres legislaturas en formato de gran coalición-, los pobres resultados en la lucha contra la emergencia climática y la falta de ambición en la inversión pública.