EFEAbuya

El presidente de Nigeria, Muhammadu Buhari, ordenó el cierre de emergencia a partir de esta noche y por 14 días de la capital, Abuya, y el núcleo financiero del país, la ciudad de Lagos, la más grande de África subsahariana, que aloja a entre 17 y 21 millones de personas, para contener los casos de COVID-19.

"Todos los ciudadanos de estas áreas se tienen que quedar en casa. Los viajes entre estos y otros estados deben ser pospuestos. Todos los negocios y oficinas en estas localidades deberán cerrar completamente en este periodo", dijo Buhari en un anuncio a la nación a última hora del domingo.

Además de Lagos y Abuya y las áreas metropolitanas respectivas, también se ha ordenado el cierre del estado de Ogun por la proximidad y el intercambio de personas con Lagos.

La población que vive en estas zonas está entre los 25 y los 30 millones de habitantes.

Nigeria cuenta con 111 casos confirmados de infección por coronavirus y una muerte; de éstos más de la mitad (68) se encuentran en Lagos, y 21 en la capital federal (Abuya), según los últimos datos del Centro Nigeriano de Control de Enfermedades (NCDC) publicados anoche.

"Usaremos este periodo de contención para identificar, rastrear y aislar a todos los individuos que hayan tenido contacto con los casos confirmados", alegó el presidente nigeriano, que intenta contener la expansión del virus.

Los hospitales, farmacias y centros sanitarios, los supermercados y negocios de venta de comida, así como gasolineras, el sector energético, de transportes de mercancías y las compañías de seguros podrán seguir operando.

Nigeria se une así a otros países africanos que han decretado el cierre de sus capitales y urbes más pobladas, como la República Democrática del Congo (RDC) o Madagascar, y sigue la estela de otros como Sudáfrica o Ruanda que han decidido hacer extensivo a todo el territorio esa medida de seguridad.

Los casos de coronavirus en África, el último continente en resistirse a la pandemia, se multiplican cada día y exceden actualmente los 4.500, según el recuento hecho por EFE de los comunicados individuales de cada Gobierno y los datos de la Universidad estadounidense John Hopkins.

Mientras que en el mundo ya hay más de 700.000 casos de COVID-19 y más de 34.000 muertos con esta enfermedad vírica contagiosa que produce fiebre alta y complicaciones respiratorias.