EFEToronto (Canadá)

La Organización de la Aviación Civil Internacional (OACI) remitió solicitudes de información oficiales a los países directamente relacionados con el desvío y aterrizaje forzado, el pasado 23 de mayo, de un avión de Ryanair en el que viajaba el periodista opositor Román Protasevich.

Las autoridades bielorrusas forzaron el aterrizaje del vuelo FR4978 de Ryanair en el aeropuerto internacional de Minsk, donde Protasevich y su novia, Sofia Sapega, que lo acompañaba en el vuelo entre Atenas a Vilna (Lituania), fueron arrestados.

La OACI indicó en un comunicado este miércoles que las solicitudes de información fueron remitidas a Grecia, Irlanda, Lituania y Suiza. Bielorrusia y Polonia "ya han proporcionado detalles preliminares", dijo el organismo de la ONU.

El pasado 27 de mayo, el Consejo de la OACI, compuesto por 36 países, decidió investigar el suceso que provocó la condena de la Unión Europea, Estados Unidos y Canadá, entre otros países.

La OACI había indicado inicialmente que el 25 de junio emitiría un informe provisional con las conclusiones de la investigación, pero este miércoles dijo que espera que el informe sea presentado en la próxima sesión del Consejo del organismo, que se inicia el 13 de septiembre.

La investigación de la OACI la adelanta el equipo de Seguridad de la Aviación del organismo internacional con el apoyo de expertos en las áreas de operación de aeronaves, navegación aérea y legislación internacional sobre aviación.

La compañía irlandesa Ryanair indicó en mayo que la tripulación del vuelo de FR4978 "fue notificada por el servicio de control de tráfico aéreo de Bielorrusia de una potencial amenaza de seguridad a bordo y fue instruido a desviar (el avión) hacia el aeropuerto más cercano, Minsk".

El pasado 27 de mayo, el ministro de Transporte de Irlanda, Eamon Ryan, calificó el aterrizaje del avión en la capital bielorrusa, así como el arresto posterior de Protasevich y Sapega, como "acciones inaceptables", al tratarse de "un ataque a la seguridad de la aviación civil europea" y por haber puesto en peligro las vidas de los pasajeros y tripulación que viajaban en el aparato.

El incidente provocó que numerosas compañías aéreas, entre ellas Air France, Austrian Airlines, Lufthansa, Swiss, Finnair, Iberia, la polaca LOT, Air Baltic, KLM y la propia Ryanair, hayan decidido evitar el espacio aéreo sobre Bielorrusia.