EFEBudapest

El primer ministro de Hungría, el ultranacionalista Viktor Orbán, arremetió este sábado de nuevo contra la Unión Europea (UE), al asegurar que Bruselas trata a húngaros y polacos como si fueran enemigos.

"Bruselas hoy habla y se comporta con los húngaros y polacos como es costumbre hacerlo con los enemigos", dijo Orbán en su discurso pronunciado con motivo del aniversario de la revolución antisoviética de 1956.

Sin dar más detalles, Orbán aseguró ante las decenas de miles de participantes de la llamada "Marcha de la Paz" que "los altos poderes europeos" toman decisiones sobre los países comunitarios, pero sin consultarlos, para transformarlos en liberales.

Budapest apoya a Varsovia en la discusión actual con Bruselas, por el fallo del Tribunal Constitucional polaco que determinó la supremacía del derecho nacional generando tensiones dentro de la UE.

Tanto Budapest como Varsovia defienden la idea de una Europa formada por naciones con cierta independencia frente a la integración más profunda propuesta por otros países comunitarios.

Orbán, muy opuesto a la inmigración, también acusó a la UE de haber "atacado a Hungría cuando elevó vallas (en sus fronteras del sur) y defendió sus fronteras".

"Un decena de primeros ministros han atacado a Hungría. Nosotros seguimos aquí, pero quién recuerda sus nombres", aseguró el primer ministro, en el poder desde 2010.

La "Marcha de la Paz" ya ha sido organizada varias veces por las fuerzas gubernamentales y es uno de los instrumentos de movilizar sus simpatizantes.

En estas marchas la participación siempre es elevada y, como sucedió también este año, suele contar con simpatizantes que llegan del extranjero, principalmente de Polonia.

Hungría y Polonia son los dos países de la UE a los que la Comisión Europea ha abierto expedientes por violaciones del derecho europeo, entre otros en materia de separación de poderes e independencia judicial.