EFEMúnich (Alemania)

La Conferencia de Seguridad de Múnich se abrió hoy y en los actos principales se constató una "erosión de la diplomacia", así como una crisis del multilateralismo y un renacer en diversas partes del mundo de tendencias autócratas.

Según dijo el presidente alemán, Frank Walter Steinmeier, en su discurso de inauguración en la capital bávara, se viven tiempos en los que incluso "la idea de una comunidad internacional está siendo puesta en duda".

"No es un pensamiento nuevo, se trata de un regreso al pasado que es altamente peligroso", dijo Steinmeier.

Posteriormente, la presidenta de la Cámara de Representantes de Estados Unidos, Nancy Pelossi, instó a defender los valores democráticos y a combatir "las fuerzas autócratas que intentan socavar la democracia".

Según Steinmeier, muchas crisis actuales, como la anexión de Crimea por parte de Rusia o la actitud de China ante sus minorías, "nos devuelven a épocas en las que cada quien buscaba su seguridad a costa de los otros".

"El ideal de una cooperación internacional para un mundo pacífico se aleja y lo que vivimos es la lucha entre las grandes potencias", dijo Steinmeier, quien ve actualmente "tendencias destructivas en la política internacional".

NECESIDAD DE UNA CULTURA ESTRATÉGICA COMUN

Steinmeier, por otra parte, señaló la necesidad de Alemania de desarrollar una "cultura estratégica común con Francia", pero sin sumarse a la idea del presidente francés, Emmanuel Macron, que intervendrá mañana en la conferencia, de que Europa debe buscar su autonomía en defensa.

Para Steinmeier, la alianza transatlántica es insustituible, pero a la vez advirtió de que Europa "sólo podrá mantener a EEUU en la OTAN si hace lo posible para garantizar su propia defensa".

Steinmeier defendió la meta de elevar el gasto militar de los países aliados al 2 % del PIB y los esfuerzos por conseguirla, pero advirtió de que esto no será suficiente para hacer frente a la erosión de la democracia.

"Aunque todos los países de la OTAN tuvieran un gasto militar por encima del 2 % del PIB, habría problemas sin resolver. La erosión de la democracia no se combate con más carros blindados", señaló.

AUMENTO DE LA COMPLEJIDAD DEL MUNDO

Otro de los temas recurrentes en los actos de hoy fue el aumento de la complejidad del mundo, que ya en su discurso inaugural había abordado Steinmeier.

Posteriormente, en un debate, el canciller austríaco, Sebastian Kurz, comparó la situación actual con la de del final de la Guerra Fría en Europa, cuando, al menos en Occidente, pronto se vio cuál de los dos sistemas era más beneficioso.

"En Alemania en el oeste las cosas marchaban mejor que en la RDA, y nosotros en Austria estamos contentos de pertenecer al mundo occidental y no sufrir el destino de los países del bloque oriental", dijo.

"Ahora, en cambio, la gente, cuando abre los periódicos, lee que el mayor crecimiento económico no se da en la UE, sino en China", agregó.

Eso en parte explica las tendencias autócratas en algunos países, incluso dentro de la UE, que tienden a enfrentarse en un debate abierto.

"Está claro que en lo referente a la libertad de prensa y los derechos humanos no puede haber compromiso, pero es peligroso darles la sensación a algunos países de la UE de que son ciudadanos de segunda clase", advirtió.

Lo que ha cambiado, dijo Kurz, pensando en China, "es que ahora sabemos que otros sistemas pueden ser también exitosos económicamente, y eso es algo que representa un desafío para nosotros".

En algunos debates se abordaron marginalmente temas que sin duda volverán en los dos días que quedan de la conferencia, como la discusión en torno a si el consorcio chino Huawei representa o no un desafío para la seguridad de Occidente.

El lema de la edición de este año es "Westlessness", un neologismo inglés que puede traducirse como "ausencia de occidente".

La Conferencia de Seguridad se entiende como un escenario neutral para debates sobre temas de seguridad.

"Me alegró que el Gobierno de EEUU esté representado (por el secretario de Estado, Mike Pompeo), pero también que haya una voz iraní, y me hubiera alegrado que viniera un representante de Corea del Norte, porque para que la diplomacia funcione tenemos que hablar los unos con los otros", manifestó el director de la conferencia, Wolfgang Ischinger.

Rodrigo Zuleta