EFEBerlín

A la victoria del ala crítica del Partido Socialdemócrata (SPD) en la designación de su nueva presidencia siguen este domingo las llamadas a la prudencia, desde la propia formación, y a no precipitar el fin de la coalición de la canciller, Angela Merkel.

"Aconsejo no buscar la salvación en la huida del Gobierno, sino en la fuerza del SPD dentro del Ejecutivo", apuntó el exlíder socialdemócrata Martin Schulz y candidato de ese partido en las generales de 2017, desde el diario "Der Tagespiegel".

Schulz negoció la reedición de la coalición con Merkel, pese a que él mismo prefería pasar la oposición tras haber caído en esos comicios a su mínimo histórico a escala nacional - un 20,5 % -. Luego se resignó a reeditar la alianza para evitar el bloqueo político o nuevas elecciones.

A esta opinión de Schulz, quien inmediatamente dejó la jefatura del partido y renunció a estar en la "groko" - como se denomina a la gran coalición -, se han sumado las de varios ministros del SPD pidiendo cohesión interna y cautela.

Estas reacciones siguen a la victoria ayer contra pronóstico de la candidatura izquierdista a la presidencia del SPD, integrada por Norbert Walter-Borjans y Saskia Esken. Su equipo se impuso en la consulta entre la militancia al dúo formado por el ministro de Finanzas y vicecanciller, Olaf Scholz, y la diputada Klara Geywitz.

SACUDIDA PARA LA COALICIÓN DE MERKEL

El SPD tiene seis Ministerios en la actual coalición, varios de ellos de gran peso, como Finanzas y Exteriores, además de Justicia, Trabajo, de la Familia y de Medio Ambiente. Scholz fue el claro perdedor de la consulta a las bases, ya que representaba al aparato del partido, además de ser miembro del Gobierno.

Walter-Borjans y Esken sucederán previsiblemente en la jefatura a Andrea Nahles, quien dimitió en junio un año después de asumir el puesto. Deberán someterse ahora a su ratificación en el congreso del SPD, que se celebrará del 6 al 8 de diciembre en Berlín.

Ambos son partidarios de revisar el pacto de coalición suscrito tras las elecciones de 2017, de acuerdo con la cláusula incluida entonces para evaluar sus resultados llegada la mitad de la legislatura. Algunas corrientes del partido, como sus Juventudes - los Jusos - quieren el final inmediato de la "groko".

Esken, quien hasta ahora había insistido con más fuerza en su compromiso con la cláusula de revisión, se mostró ayer cautelosa tras su victoria. Ni ella ni Walter-Borjans pretenden una "decisión en solitario", afirmó. Cualquier decisión debe ser consensuada con el grupo parlamentario y los ministros del partido, añadió.

RECHAZO CONSERVADOR A CAMBIAR EL PACTO

Desde el bloque conservador de Merkel se han sucedido asimismo algunas reacciones de extrañeza o rechazo a tal revisión. Paul Ziemiak, secretario general de la Unión Cristianodemócrata (CDU), el partido de la canciller, afirmó que el pacto de coalición es la "base" para la "groko" y que eso no cambiará.

La líder de la CDU, Annegret Kramp-Karrenbauer, ya advirtió recientemente de que, bajo su dirección, no se renegociará el texto.