Los presidentes de Rusia, Vladimir Putin; EEUU; Donald Trump, y Francia, Emmanuel Macron, decidieron hoy involucrarse directamente y por primera vez en común en el conflicto armado en el enclave separatista de Nagorno Karabaj (situado en territorio azerbaiyano pero poblado por armenios), al exigir a Azerbaiyán y Armenia un alto el fuego "inmediato", llamamiento que, sin embargo, fue desoído.

"Llamamos a (...) Armenia y Azerbaiyán a asumir inmediatamente, de buena fe y sin condiciones previas la obligación de reanudar las negociaciones para el arreglo" del conflicto, señalaron los tres presidentes en una declaración conjunta.

LAS GRANDES POTENCIAS ENTRAN EN ACCIÓN

Putin, Trump y Macron condenaron de "manera firme" los enfrentamientos armados, que entraron hoy en su quinta jornada y superaron así la guerra de los Cuatro Días de 2016 que dejó centenares de muertos.

Rusia, EEUU y Francia copresiden el Grupo de Minsk de la Organización para la Seguridad y Cooperación en Europa (OSCE), encargada de velar por el cumplimiento del alto el fuego vigente desde 1994 en esta región.

Sin embargo, la exigencia de estas tres potencias no ha sido escuchada ni por Bakú, ni por Ereván, ni tampoco por las autoridades de Nagorno Karabaj en la capital del enclave, Stepanakert.

El presidente azerbaiyano, Ilham Alíev, aboga por la continuidad de los combates hasta que Armenia se retire de los territorios ocupados. Además considera que la falta de avances durante casi 30 años en los diálogos para solucionar este añejo conflicto territorial justifican la opción militar.

Por su parte, el primer ministro armenio, Nikol Pashinián, reavivó este jueves el fantasma del genocidio armenio de 1915 por el Imperio Otomano, y acusó a Turquía de estar detrás de esta confrontación.

Armenia, señaló, lucha en estos momentos "contra el terrorismo internacional" y ha asumido "una misión histórica" que radica en detener el avance turco en el Cáucaso.

Las autoridades de la autoproclamada república de Nagorno Karabaj se mostraron también en contra de una tregua.

ERDOGAN, CONTRACORRIENTE

Entretanto, el presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogán, que apoya a Azerbaiyán en el conflicto, calificó hoy de "inaceptable" el llamamiento de Putin, Trump y Macron, al echar en cara al Grupo de Minsk no haber resuelto en problema en casi tres décadas.

"Primero los ocupantes deben abandonar los territorios ocupados, así llegará la paz. He hablado de eso con Putin y Macron, pero no ha habido resultado", recalcó, al señalar que callar "ante la ocupación armenia" es de hipócritas.

Para Erdogán, "una paz duradera en la región solo será posible si Armenia se retira de la totalidad de los territorios ocupados", con lo que dejó claro que para él, sí hay condiciones previas a un eventual diálogo.

Mientras, continúa aumentando el número de fallecidos y heridos en el conflicto, que se cuentan ya por varios centenares: Solo hoy 19 civiles azerbaiyanos han muerto víctimas de ataques armenios y otros 55 han resultados heridos, según la Fiscalía General.

Armenia, desde el estallido del conflicto el pasado domingo, ha perdido hasta el miércoles a 103 soldados, de acuerdo con las autoridades karabajíes.

Cada una de las partes enfrentadas se atribuyen ataques "exitosos" a lo largo del día, con la destrucción de convoyes, el derribo de helicópteros y aviones, pero no ofrecen datos sobre el teatro de operaciones, sino únicamente una guerra de información.

¿EN QUÉ BANDO COMBATEN LOS "MERCENARIOS SIRIOS"?

La espiral de acusaciones mutuas se centró hoy en particular en la supuesta presencia de mercenarios en el conflicto.

Pashinián advirtió en su cuenta de la red social Facebook que "el tándem azerbaiyano-turco combate contra Artsaj (nombre armenio de Nagorno Karabaj) y Armenia con la ayuda de mercenarios terroristas".

La portavoz del Ministerio de Exteriores de Azerbaiyán, Leyla Abdulláyeva, negó a Efe el reclutamiento de mercenarios, al subrayar "que el Ejército azerbaiyano no necesita de la intervención de fuerzas externas para garantizar su seguridad territorial" y acusó a Ereván de reclutar a terroristas de Oriente Medio.

Tanto Rusia como Francia dicen tener pruebas de la presencia de combatientes sirios en Nagorno Karabaj, y sus presidentes han expresado su preocupación al respecto ante el temor de que esto pueda desestabilizar la región.

El Observatorio Sirio de Derechos Humanos ha afirmado que unos 300 rebeldes sirios reclutados por Ankara llegaron a Azerbaiyán procedentes del norte de Siria, mientras que el embajador armenio en Moscú, Vardán Toganián, ha elevado esta cifra a "cerca de 4.000".

Farid Gajramánov y Misha Vignanski