EFETeherán

El clérigo ultraconservador Ebrahim Raisí, confirmado hoy como nuevo presidente de Irán, apostó por mejorar la economía del país sin depender del exterior, en un momento de negociaciones con Occidente para rescatar el acuerdo nuclear de 2015.

"Nosotros buscaremos por supuesto la eliminación de las sanciones crueles pero no condicionaremos la economía y las necesidades de la población a la voluntad de los extranjeros", subrayó en un discurso durante su ceremonia de ratificación.

Las citadas negociaciones, que han quedado en suspenso debido al traspaso de poder en Irán, tratan de lograr que Estados Unidos regrese al pacto nuclear y levante sus sanciones contra Teherán y que la República Islámica vuelva a cumplir con todos sus compromisos.

Raisí, quien sustituye en el cargo al moderado Hasan Rohaní, aseguró que "lo que la población quiere del nuevo gobierno es un cambio", algo que "es inevitable y debe ocurrir".

A su juicio, los principales problemas del país son la deuda pública, la inflación, la pandemia de la covid-19 y los cortes de electricidad y agua, entre otros.

Explicó que ha diseñado "un programa a corto plazo que contiene diez asuntos" que se deben solucionar y prometió revelar "muy pronto" su programa para los cuatro años de mandato.

"El mensaje de la gente en el día de las elecciones era que quiere cambios, justicia, lucha contra la pobreza y la discriminación y la eliminación de los problemas sociales y económicos", agregó.

Las presidenciales del pasado junio, en las que Raisí obtuvo casi el 62 % de los votos, estuvieron marcadas por la baja participación y por la ausencia de candidatos rivales de peso.

La ceremonia de toma de posesión ante el Parlamento se celebrará el próximo jueves con la presencia de delegaciones extranjeras.