EFEColombo

El recién electo presidente de Sri Lanka, Gotabaya Rajapaksa, juró este lunes el nuevo cargo y durante su discurso prometió que respetará los derechos de las minorías que no le votaron, a las que exhortó a trabajar juntos por un país aún conmocionado por los atentados del pasado Domingo de Resurrección.

"Protegeré los derechos de aquellos que votaron contra mí", prometió el nuevo mandatario en la ciudad de Anuradhapura (noroeste), donde se celebró la asunción presidencial.

En los comicios del sábado, Rajapaksa obtuvo 6,9 millones de votos (52,25 %), mientras que en segundo lugar quedó Sanjith Premadasa, que recibió 5,5 millones de votos (41,99 %).

Con ese resultado, el nuevo presidente lamentó que algunas minorías no le apoyasen en los comicios, pero volvió a solicitar su respaldo para "trabajar conjuntamente por la nación".

UN GOBIERNO PARA TODOS

Trató así de rebajar los recelos crecientes entre las diferentes comunidades en el país tras los atentados islamistas del pasado 21 de abril, que causaron 269 muertos y más de 400 heridos.

Rajapaksa recibió el apoyo de la mayoría budista (69,3 % de la población y mayormente de etnia cingalesa) y la minoría cristiana (7,5 %); mientras que los contrarios provienen sobre todo de las minorías hindú (15,5 % y principalmente tamil) y la musulmana (7,6 %).

"No dudaré en utilizar los poderes ejecutivos que me confiere (el cargo)", advirtió Rajapaksa, en línea con el discurso de mano dura frente al terrorismo que mantuvo durante la campaña y que le permitió capitalizar el nacionalismo y el miedo creciente tras los ataques.

Los votantes otorgaron una mayoría de los sufragios al teniente coronel de 70 años, considerado como un héroe de guerra por una parte de la población y rechazado por otra parte que le atribuye responsabilidades en asesinatos y desapariciones forzosas durante la campaña militar que lideró contra los Tigres Tamiles (LTTE).

El ahora presidente comandó el cruento fin en 2009 de 26 años de guerra civil como secretario de Defensa en los gobiernos de su hermano Mahinda Rajapaksa (2005-2015), al que se le acusa también de violaciones a los derechos humanos en el conflicto.

Durante su discurso, Rajapaksa prometió además que bajo su Gobierno "la corrupción nunca será tolerada" y que la "meritocracia y la tecnocracia deben ser promovidas".

"El Gobierno siempre debe dar ejemplo de profesionalismo a la sociedad", afirmó.

A nivel económico y social indicó que su Gabinete cumplirá con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) fijados por Naciones Unidas en la Agenda 2030.

POLÍTICA EXTERIOR

En el plano internacional y ante varias personalidades diplomáticas, entre ellas la embajadora estadounidense, Alaina B. Teplitz, y el alto comisionado indio, Taranjit Singh Sandhu, dos de las naciones más influyentes en la isla, pidió a las potencias extranjeras que respeten su soberanía.

"Queremos permanecer neutrales en nuestras relaciones exteriores y evitar choques con otros estados. Esperamos que no haya interferencias en nuestros asuntos soberanos", remarcó.

Esas declaraciones se producen ante las dudas sobre si el regreso del clan de los Rajapaksa al Gobierno supondrá también la vuelta de la influencia china a un país al que considera un eslabón estratégico de su Ruta de la Seda del Siglo XXI.

Durante los mandatos de su hermano, China invirtió desde 2007 de forma agresiva en Sri Lanka con acuerdos por un monto de 5.000 millones de dólares en créditos para proyectos de carreteras, plantas de energía, puertos y aeropuertos.