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El Gobierno español, encabezado por el socialista Pedro Sánchez, y el regional de Cataluña, representando por el independentista Quim Torra, se reunirán mensualmente y los acuerdos que alcancen serán "en el marco de la seguridad jurídica".

Esos fueron los aspectos más destacados de la primera mesa de diálogo bilateral que ambas delegaciones inauguraron este miércoles en Madrid con el objetivo de resolver las tensiones independentistas en Cataluña.

Esas futuras reuniones se producirán de forma alternativa en Madrid y Barcelona, según se ha acordado este miércoles en la primera reunión celebrada en el Palacio de la Moncloa, sede del Ejecutivo español, y que se prolongó durante tres horas.

A su término, ambas partes emitieron un comunicado conjunto en el que constataron la "naturaleza política del conflicto", que requiere de una "solución política" en Cataluña, algo a lo que se opone frontalmente la oposición conservadora en España.

La próxima reunión de esta mesa de diálogo se producirá el mes próximo en Barcelona, según se decidió hoy.

"Ambas delegaciones coinciden en que la mesa de gobiernos es un instrumento para vehicular una solución y, por ello, se han emplazado a continuar trabajando para impulsar el diálogo, la negociación y el acuerdo", asegura el comunicado conjunto.

En cualquier caso, añade la nota, cualquier acuerdo que se adopte en el seno de la mesa se formulará "en el marco de la seguridad jurídica".

Lo importante es sentarse a hablar, según el Gobierno español, siempre dentro los límites de las leyes, pero las autoridades regionales catalanas insisten en plantear asuntos como el "derecho a la autodeterminación", que no recoge la Constitución, y la "amnistía" de los nueve presos condenados a penas de cárcel en octubre pasado por el proceso independentista ilegal de 2017 en Cataluña.

TORRA INSISTE EN LA AUTODETERMINACIÓN Y LA AMNISTÍA

En una comparecencia ante los medios tras la reunión, Torra lamentó la "discrepancia y la distancia" con el Gobierno de Sánchez a la hora de abordar el conflicto político en Cataluña, que para él se basa en el derecho a la autodeterminación y en la amnistía.

Aun así, Torra valoró el hecho de que haya habido un "debate abierto y con libertad de planteamiento", aunque dijo que no ha tenido respuestas por parte del ejecutivo de Sánchez: "Seguimos sin conocer las respuestas del Gobierno de España al conflicto político catalán".

Aún así, "comienza un camino de diálogo", dijo el presidente regional catalán. "Lo importante era dar inicio a esta mesa" ya que hay "un compromiso" del Gobierno español "de resolver políticamente el conflicto".

LA AUTODETERMINACIÓN, UN ESCOLLO INSALVABLE

Por parte del Gobierno español, la ministra de Hacienda y Portavoz del Ejecutivo, María Jesús Montero, dijo que Sánchez trasladó a Torra que su Ejecutivo no comparte el derecho de autodeterminación.

Aún así, "la opción de no hacer nada, de mirar hacia otro lado, ya se probó y se demostró que no sirvió para nada", dijo Montero.

"Nuestra obligación pasa por coser las heridas, por destensar y crear las condiciones para un clima de convivencia entre catalanes, sean o no sean independentistas y el resto de españoles", añadió.

Esa mesa "entre gobiernos" - el español y el catalán - fue decidida por los socialistas españoles y el partido independentista catalán ERC (que gobierna en coalición con Torra) para resolver el "conflicto político" en Cataluña.

Y ese acuerdo fue fundamental para que ERC (izquierda republicana independentista) facilitara, con una abstención, la investidura de Sánchez en el Congreso español como presidente del Gobierno español el 7 de enero pasado.

El Partido Socialista ganó las elecciones parlamentarias del 10 de noviembre de 2019, pero en minoría, así que Sánchez necesitó el voto favorable o al menos la abstención - es el caso de ERC - de otros grupos políticos para repetir como jefe del Ejecutivo nacional.