EFEWashington

Un grupo de senadores de EE.UU. presentaron este miércoles un proyecto de ley para integrar a Taiwán, que China considera como parte de su territorio, en el Banco Interamericano de Desarrollo (BID).

La iniciativa específicamente propone que Taiwán sea un miembro no prestatario del BID, la misma categoría que tiene Estados Unidos, Japón y España, y que supone una mejora con respecto a su estatus actual de observador.

La iniciativa fue impulsada por el presidente del comité de Exteriores del Senado de EE.UU., el demócrata Bob Menéndez, y su objetivo es respaldar las aspiraciones de Taiwán a integrarse en foros internacionales frente a la oposición de China.

"A pesar de las tácticas temerarias y hostiles de Pekín para negarle la participación en el escenario mundial, Taiwán ha demostrado ser un aliado efectivo", afirmó Menéndez, según un comunicado.

El Senado estadounidense, de mayoría demócrata, ya aprobó en agosto de este año una ley que urge al Gobierno de Joe Biden a ayudar a Taiwán a obtener la categoría de Estado observador en la Asamblea Mundial de la Salud (AMS), el órgano ejecutivo de la Organización Mundial de la Salud (OMS).

El Gobierno de Joe Biden ha respaldado algunas de las aspiraciones de Taiwán para ingresar en foros internacionales.

Por ejemplo, esta misma semana, el secretario de Estado de EE.UU., Antony Blinken, instó al resto del mundo a respaldar la participación de Taiwán en el sistema de Naciones Unidas.

Blinken hizo esas declaraciones en el 50º aniversario de la incorporación de la República Popular China a la ONU, lo que entonces significó que Taiwán se quedara desde 1971 fuera del sistema de Naciones Unidas y de otros organismos asociados ante las presiones chinas.

El BID, creado en 1959, es la principal organización financiera internacional para Latinoamérica y el Caribe. Está compuesto por 48 miembros, de los que 26 pueden recibir préstamos mientras que el resto se consideran "no prestatarios", la categoría a la que aspiraría Taiwán.

En esa categoría está también China, quien por cuenta propia ha dado sustanciosos préstamos a países del continente americano.

Biden ha dejado claro que Washington sigue comprometido con su política de "una sola China", bajo la cual EE.UU. reconoce la autoridad soberana de Pekín sobre el territorio chino, lo que incluye Taiwán.

Pese a que EE.UU. sostiene que Pekín es el Gobierno legítimo del pueblo chino, mantiene lazos fuertes con Taiwán, al que le suministra equipamiento de Defensa.