EFEWashington

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y su homólogo de Francia, Emmanuel Macron, acordaron este viernes coordinarse para llevar de inmediato ayuda al Líbano, donde la explosión de hace tres días deja ya más de 150 muertos y miles de heridos.

Según un comunicado de la Casa Blanca, ambos mandatarios acordaron durante una conversación telefónica "trabajar juntos con los socios internacionales para proporcionar ayuda de inmediato al pueblo libanés".

Trump y Macron "expresaron su profunda tristeza por la pérdida de vidas y la devastación en Beirut".

Por otro lado, los dos hablaron de la "importancia de ampliar el embargo de armas de la ONU sobre Irán".

El jueves, el jefe del Comando Central de EE.UU. (CENTCOM), general Frank McKenzie, conversó con el presidente del Líbano y comandante en jefe de las Fuerzas Armadas, general Joseph Aoun, para informarle del envío de tres aviones de mercancías del tipo C-130 con ayuda estadounidense, que incluía comida, agua y suministros médicos.

Según un comunicado del portavoz de CENTCOM, el capitán Bill Urban, el general McKenzie expresó la disposición de EE.UU. de continuar trabajando con las Fuerzas Armadas libanesas para asistir a los damnificados por la tragedia y coincidió con Aoun en proseguir con el diálogo, conforme los esfuerzos de recuperación se desarrollan.

El presidente francés visitó el jueves el Líbano, donde anunció la ayuda de su país y una conferencia para apoyar a la nación, además de exigir reformas a los dirigentes libaneses.

Macron recorrió Beirut junto a Aoun, donde tuvo ocasión de visitar el lugar en que se originó la devastadora explosión, cuya onda expansiva alcanzó varios barrios de los alrededores causando pérdidas materiales de entre 3.000 o 5.000 millones de dólares, según estimaciones de las autoridades locales.

Aoun dijo este viernes en un encuentro con periodistas que no descarta ninguna hipótesis sobre las causas que hicieron saltar por los aires las 2.750 toneladas de nitrato de amonio que se encontraban almacenadas en el puerto desde hacía seis años.