EFEBelgrado

Kosovo ha prohibido hoy el uso de documentos de identidad y matrículas de Serbia en su territorio, en una decisión similar a la que el pasado septiembre generó una crisis que implicó que los dos países aumentaran sus fuerzas de seguridad en la frontera.

El primer ministro kosovar, el nacionalista Albin Kurti, informó hoy de que quienes entren en Kosovo con carnés emitidos por Serbia recibirán un documento temporal kosovar válido durante su estancia en el país.

Además, la matrículas de coches emitidas en ciudades kosovares de mayoría de población serbia tendrán que ser sustituidas por las oficiales de Kosovo antes del 30 de septiembre.

La prohibición de circular en Kosovo con matrículas de Serbia provocó el pasado septiembre cortes de carreteras por parte de la minoría serbia.

Kosovo reaccionó desplegando fuerzas especiales, con blindados y armas automáticas, y Serbia elevó el nivel de alerta de sus tropas y su fuerza aérea comenzó a patrullar la frontera.

El Gobierno de Serbia ha reaccionado diciendo que Kosovo quiere expulsar a los serbios del norte del país, donde se concentra esta minoría.

El presidente serbio, Aleksandar Vucic, ha acusado incluso al Gobierno kosovar de preparar un ataque contra los serbios de Kosovo después del 30 de septiembre.

También acusó a Occidente de tolerar y apoyar el incumplimiento por parte de Kosovo de lo acordado en las negociaciones entre Kosovo y Serbia para mejorar sus relaciones.

Kosovo proclamó en 2008 la independencia, que Serbia no reconoce, y que ha sido apoyada por EEUU y la mayoría de los socios de la UE, pero no por Rusia, China, la India, Brasil, España y otros Estados.