EFEKabul

La ONU informó hoy de que las víctimas civiles en Afganistán descendieron por primera vez desde 2012, un 6 % menos en lo que va de año, aunque avisó de un aumento del 52 % de los civiles muertos y heridos en el país por ataques aéreos.

Las víctimas civiles totales fueron de 2.640 muertos y 5.379 heridos, una bajada del 6 % respecto a la suma total de los 2.616 muertos y 5.915 heridos del año pasado, detalló la ONU en un informe divulgado hoy.

Esos datos, que comprenden entre el 1 de enero y 30 de septiembre, fueron "bien recibidos" por la ONU, que recordó que sin embargo siguen siendo "niveles altos".

"El 6 % de reducción total en las víctimas civiles proviene principalmente de una bajada sustancial en el número de civiles muertos y heridos por tropas progubernamentales en batallas terrestres con elementos antigubernamentales", explicó la misión de la ONU en el país, UNAMA.

El descenso del número de víctimas en este tipo de choques fue de un 15 %, detalló la ONU.

Las tropas del Gobierno y sus aliados fueron causantes de 228 muertos y 621 heridos civiles, un 37 % menos que el año pasado, mientras que los insurgentes causaron un 7 % más, 255 muertos y 895 heridos, en ese tipo de enfrentamientos.

Desde que la UNAMA comenzó a contabilizar las víctimas civiles en el conflicto afgano en 2009, estas habían ido siempre en aumento hasta 2012, cuando se redujeron, y desde entonces el incremento se había mantenido hasta este año.

En los primeros nueve meses de 2017 hubo concretamente 8.019 víctimas civiles (muertos y heridos), mientras que en 2016 había habido 8.531, cifras todavía alejadas de los 5.809 de 2012 o los 4.732 de 2009.

Respecto a los niños muertos y heridos, entre enero y septiembre de 2017 hubo 689 y 1.791, respectivamente, un descenso del 1 % frente al mismo período de 2016.

"El Gobierno debe asegurar el análisis imparcial y seguimiento sistemático de las víctimas civiles", sentenció en la nota el jefe de la UNAMA, Tadamichi Yamamoto.

Además, subrayó Yamamoto, el Gobierno afgano "está legalmente obligado a garantizar investigaciones independientes sobre cualquier incidente que haya causado víctimas civiles que pueda equivaler a serias violaciones del derecho humanitario internacional".

Donde sí se registró un drástico aumento fue en el número de víctimas por los bombardeos de la Fuerza Aérea afgana y de la misión de la OTAN en Afganistán, un 52 % más, con 205 fallecidos y 261 heridos, según la ONU.

"La UNAMA reitera su preocupación por el continuo incremento de víctimas civiles por ataques aéreos, principalmente entre las mujeres y niños", el 68 % del total, subrayó el organismo internacional.

Además anotó que el 38 % de esas víctimas se debieron a bombardeos de las "fuerzas militares internacionales".

El Comando Central de las Fuerzas Aéreas de EEUU difundió recientemente una serie de datos (entre enero de 2012 y septiembre de 2017) en los que reveló un récord de 751 ataques aéreos en Afganistán en ese último mes, superando a agosto de 2012, con 589.

Ese incremento "puede ser atribuido", según el Comando Central, a la nueva estrategia en Afganistán anunciada el pasado agosto por el presidente estadounidense, Donald Trump, que pidió aumentar los ataques contra los insurgentes en el país.

Según la ONU, los insurgentes causaron entre los civiles 1.760 muertos y 3.407 heridos en lo que va de año, siendo un 66 % de los casos atribuidos a los talibanes, un 10 % al grupo yihadista Estado Islámico y el restante a "elementos antigubernamentales sin identificar".

La utilización de ataques suicidas en zonas habitadas y la detonación de artefactos explosivos improvisados fueron las principales causas de las víctimas civiles causadas por insurgentes, concluyó la UNAMA.

Según el informe del Inspector Especial para Afganistán (SIGAR) de Estados Unidos divulgado en agosto, la guerra en Afganistán está "estancada", con el Gobierno controlando menos de un 60 % del país.

Por Baber Khan Sahel