EFEManagua

El aborto, la diversidad sexual, el feminismo, el matrimonio gay o la fe cristiana dividen a la oposición de Nicaragua y hacen difícil una coalición amplia para las elecciones generales de noviembre, afirmó este miércoles a Efe el aspirante a la Presidencia George Henríquez Cayasso.

Estas diferencias "silenciosas" son más grandes que el interés de la oposición en evitar una nueva reelección del presidente Daniel Ortega, según este aspirante, que destaca por ser treinteañero, afrodescendiente y de ideas abiertas.

Los partidos de centroderecha han advertido que no se unirán con grupos "que no respeten la vida", no compartan la fe católica o tengan su origen en la guerrilla marxista-sandinista.

Los partidos que han establecido reglas "morales" e "ideológicas" similares son el Partido Liberal Constitucionalista (PLC) el Partido Conservador (PC), y Ciudadanos por la Libertad (CxL).

En cambio, en el lado opuesto están el Partido Restauración Democrática (PRD), de perfil cristiano protestante, o el organismo Unidad Nacional Azul y Blanco, integrada por personas sin afiliaciones políticas, ONG, incluidas feministas y disidentes sandinistas.

RECLAMO PÚBLICO

El tema volvió al tapete público esta semana cuando el aspirante a la Presidencia por la Unidad Nacional Azul y Blanco, Félix Maradiaga, calificó de "ofensivo" que una facción disidente que integra CxL se haya negado a la unidad opositora porque en la contraparte había cristianos evangélicos.

Para Henríquez Cayasso, uno de los pocos aspirantes a la Presidencia sin una gran fortuna detrás, el tema de fondo es la discriminación de parte de los grupos de derecha, algunos de los cuales tienen alianzas políticas con el sector empresarial.

"En definitiva en Nicaragua hay mucha discriminación, y mucho clasismo de parte de la clase política que ha estado en el poder en los últimos 40 años, eso lo pudimos ver después de mi postulación", dijo a Efe Henríquez Cayasso.

Nada más presentarse como precandidato a la Presidencia en marzo pasado, Henríquez Cayasso fue objeto de críticas por su origen étnico y geográfico (costa Caribe), su estilo rafta, o por dirigirse a sus seguidores en su lengua materna, el inglés creole, mientras brinda entrevistas en español.

"NEGATIVO PARA EL PAÍS"

Según el precandidato, un defensor de los derechos humanos con maestría en género, etnicidad y ciudadanía intercultural, "estas personas, estando en el poder, no han deconstruido patrones de comportamiento de hace 40 años, no podemos cambiar el país teniendo gente que piensa como antes".

"De alguna manera ofende porque cómo van a liderar al país si solo quieren conocer las necesidades de un sector, eso es negativo para el desarrollo de un país. Ahí está Costa Rica, algunos países de Europa, aceptan esas diferencias y no pasa nada", sostuvo.

El precandidato, quien dice que no cambiará su forma de pensar ni se cortará las rastas si gana las elecciones, insistió en que los temas subyacentes de las elecciones nicaragüenses serán tocados tarde o temprano.

Por lo pronto, todos los políticos de la oposición, católicos y evangélicos, heterosexuales y homosexuales, machistas y feministas, incluso Henríquez Cayasso, están de acuerdo en un tema: evitar una nueva reelección de Ortega, en el poder desde 2007.