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La Alianza Cívica por la Justicia y la Democracia anunció este lunes su retiro de la opositora Coalición Nacional, llamada a ser la gran fuerza política que enfrente al actual presidente, el sandinista Daniel Ortega, en las próximas elecciones previstas para noviembre de 2021.

La Alianza Cívica, que fue la contraparte del Gobierno de Ortega en una mesa de negociación con la que se buscaba una salida pacífica a la crisis sociopolítica que vive el país desde abril de 2018, dijo en una declaración que cesan "su participación en el esquema del Consejo Nacional y las demás instancias que" conforman la coalición, de la cual fueron promotores.

Entre sus argumentos, la Alianza Cívica, integrada por dirigentes estudiantiles, empresariales y de la sociedad civil, aseguró que a lo interno de la coalición "ha prevalecido el muro de una política tradicional que se resiste a dar paso a nuevas generaciones de líderes e ideas".

También "el afán de organizaciones políticas tradicionales de no abandonar viejas prácticas antidemocráticas, impositivas, cayendo en las discusiones sectarias y conflictos internos estériles, así como la política de la descalificación, convirtiendo este proceso en un camino lento y potencialmente desesperanzador para una ciudadanía ansiosa de conseguir su libertad".

La coalición la integran el Partido Liberal Constitucionalista (PLC), Partido de Restauración Democrática (PRD), y el indígena Yatama ("Hijos de la madre tierra" en lengua miskita).

También las organizaciones Fuerza Democrática Nicaragüense (FDN), Unidad Nacional Azul y Blanco, y Movimiento Campesino.

BUSCARÁN "NUEVOS CAMINOS"

La Alianza consideró que si la coalición se convierte en la plataforma electoral, bajo el diseño actual, "no tendría el respaldo suficiente de la ciudadanía para ganar a la dictadura", por lo que optaron en "buscar otros caminos nuevos que permitan aglutinar a todas las fuerzas democráticas de la oposición que quieran ir a las elecciones para poder ganarlas", dijo el dirigente estudiantil Jasson Salazar, al leer la declaración.

La también dirigente estudiantil Valeska Valle explicó que ahora la Alianza sostendrá "las relaciones y esfuerzos bilaterales con la Coalición Nacional y cada una las organizaciones que la integran", y desde su nueva posición tratarán de darle un reimpulso a la unidad, de una unidad amplia e incluyente.

"Buscamos dar un salto cualitativo con la oposición unificada, con credibilidad y legitimidad, para que se pueda convertir en la alternativa que necesita Nicaragua frente la dictadura", apuntó ese grupo.

Según la declaración, se salen de la "Coalición Nacional para impulsar una plataforma política y electoral unitaria e inclusiva que permita aglutinar a todas las organizaciones democráticas de la oposición para plantarle la cara a la dictadura".

"UNIDAD NO PUEDE SER FICTICIA"

En la Alianza, subrayó Valle, "pensamos que la unidad no puede ser ficticia ni instrumental al servicio de algunos partidos para mantener cuotas de poder".

Ese grupo, según avisó, iniciará "a la brevedad un proceso de diálogo político con todas las fuerzas sociales y políticas del país" que quieren "una democracia, para ir sentando las bases de lo que sería la alternativa frente al régimen" para, previas reformas al sistema electoral, enfrentar "en las urnas a Ortega bajo una sola casilla electoral".

Nicaragua tiene previsto celebrar elecciones nacionales el 7 de noviembre del 2021.

Los opositores buscan cómo derrotar a los sandinistas, dirigidos por Ortega, quien el 11 de noviembre cumplirá 75 años, los 13 últimos en su segunda etapa como presidente de Nicaragua, tras coordinar una Junta de Gobierno de 1979 a 1985, y presidir por primera vez el país de 1985 a 1990.