EFESantiago de Chile

El secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), Luis Almagro, alabó este jueves el trabajo del presidente Sebastián Piñera en el control del orden público y el respeto a los derechos humanos durante las protestas en Chile, en las que han muerto al menos 27 personas.

El dirigente de la OEA realizó estas afirmaciones al término de una reunión con el mandatario en el Palacio de La Moneda, sede del Ejecutivo, durante una visita al país.

"Somos especialmente reconocidos del trabajo del presidente Piñera, que en el marco del Estado de derecho, de la preservación de la democracia, ha defendido con eficiencia el orden público, al mismo tiempo que tomaba especiales medidas para garantizar los derechos humanos", indicó Almagro a la prensa.

El secretario general de la organización continental agregó que desde la OEA "definitivamente" reconocen el trabajo del Gobierno chileno durante los casi 3 meses desde el inicio del estallido social contra la desigualdad, que comenzó el pasado 18 de octubre.

"Son reconocidos los cuidados que tuvo el presidente", dijo.

Las palabras de Almagro contrastan sin embargo con las denuncias de organizaciones y entes internacionales que denunciaron durante sus visitas de observación al país a lo largo de las protestas graves violaciones a los derechos humanos.

La Oficina del Alto Comisionados para los Derechos Humanos de las Naciones Unidas, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, Human Rights Watch y Amnistía Internacional criticaron la represión y los excesos policiales en sus informes posteriores y alertaron de presuntas torturas, detenciones ilegales, palizas, violaciones y abusos ocurridos.

Particularmente, estos organismos apuntaron a la labor de Carabineros (Policía militarizada) en el control del orden público y las falencias de la institución a la hora de ponerlo en práctica.

Desde el Instituto Nacional de Derechos humanos, un ente estatal pero autónomo que ha monitoreado las protestas sobre el terreno desde el primer día, denunciaron en su último balance del año al menos 3.583 personas heridas.

De ellas, 359 con heridas oculares (24 con estallido o pérdida de globo ocular) a consecuencia del impacto de munición antidisturbios disparada por agentes de Carabineros durante las manifestaciones.

Del total de los heridos, 2.050 fueron por disparos de bala, balín, perdigones, bombas lacrimógenas o armas no identificadas.

Asimismo, desde la Fiscalía Nacional entregaron a finales de noviembre un balance con 2.670 investigaciones abiertas por violaciones a los derechos humanos solamente entre el 18 de octubre y el 10 de noviembre, menos de la mitad del período del estallido social.

Lo que empezó siendo un llamamiento de los estudiantes a colarse en el metro de Santiago para protestar contra el aumento de la tarifa se convirtió en una revuelta por un modelo económico más justo, que ha dejado también episodios de violencia extrema con saqueos, incendios, barricadas y destrucción de mobiliario público.

Aunque las manifestaciones han perdido fuerza, sigue existiendo descontento en las calles y la crisis parece lejos de solucionarse, pese a las medidas sociales anunciadas por el Gobierno y al plebiscito del próximo abril sobre una nueva Constitución.