EFESao Paulo

El presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, condenó los ataques perpetrados este domingo en Sri Lanka, que han causado al menos 207 muertos y 450 heridos, y lamentó "el rastro de muerte y dolor" dejado por el extremismo en "este día sagrado".

"En el nombre de los brasileños, condeno los ataques que dejaron centenas de víctimas en Sri Lanka, incluso en iglesias, donde se celebraba la Resurrección de Cristo", expresó el mandatario en un mensaje publicado en sus redes sociales.

"Que Dios pueda confortar a los que ahora sufren", añadió Bolsonaro, líder de la extrema derecha brasileña y que se alzó a la presidencia bajo la consigna "Brasil por encima de todo y Dios por encima de todos".

Horas más tarde, el Ministerio de Relaciones Exteriores del gigante suramericano igualmente condenó "vehemente" los ataques y expresó en un comunicado su "solidaridad al Gobierno y a la población de Sri Lanka".

Asimismo, trasmitió "sentidas condolencias" a las familias de las víctimas y expresó sus "deseos de plena y rápida recuperación" a los heridos en la tragedia.

"El Gobierno brasileño reafirma su total repudio a todo acto de terrorismo, independiente de su motivación", señaló la Cancillería en la nota.

Una serie de explosiones ocurridas hoy en Sri Lanka ha dejado hasta ahora 207 muertos, mientras que otras 450 personas han resultado heridas, según dijo el portavoz de la Policía de ese país asiático, Ruwan Gunasekara, en una rueda de prensa en la capital, Colombo.

El Gobierno de Colombo ha decretado el estado de emergencia en el país y la policía ha impuesto el toque de queda con efecto inmediato ante el temor a nuevos ataques, cuya autoría no ha sido reclamada hasta el momento por ninguna persona o grupo armado.