EFEBrasilia

El presidente brasileño, Jair Bolsonaro, se refirió este jueves en tono crítico a su homólogo estadounidense, Joe Biden, tras confirmar su asistencia a la Cumbre de las Américas, que se celebrará el próximo mes en Los Ángeles (California).

En declaraciones a periodistas, el líder de la ultraderecha brasileña también valoró el tiempo en que coincidió en el poder con el republicano Donald Trump, derrotado en las elecciones de 2020 por Biden, con quien confirmó que tendrá una reunión bilateral en Los Ángeles.

"Con Trump iba todo muy bien. Teníamos muchas cosas combinadas para hacer aquí, en Brasil. Entre otras cosas, explotar petróleo agregando valor para Brasil", explicó, para añadir que "con Biden, hubo simplemente un congelamiento".

Sobre su relación con Biden, remitió a la única vez que coincidió con él, que fue durante la cumbre del G20 celebrada en octubre de 2021 en Roma.

"Lo encontré en el G20, pero pasó delante de mí como si yo no existiera. Fue el tratamiento de él con todo el mundo. No sé si será la edad", declaró en aparente alusión a los 79 años del presidente de Estados Unidos.

También admitió que tenía casi decidido no asistir a la Cumbre de las Américas. "Estaba propenso a no comparecer. No puedo ir, con el tamaño de Brasil, para ser una moldura de una fotografía", sostuvo Bolsonaro, quien agregó: "No voy para sonreír, apretar una mano y aparecer en una foto. Voy para resolver asuntos", apuntó.

Confirmó que cambió de opinión y decidió comparecer a la cita de Los Ángeles después de que, el pasado martes, recibió en Brasilia al exsenador demócrata Christopher Dodd, asesor especial designado por la Casa Blanca para la IX Cumbre de las Américas.

"Envió una persona especialmente para conversar conmigo, pero le puse las cartas sobre la mesa" y "hablé del cambio de comportamiento de Estados Unidos hacia Brasil después de que Biden asumió", dijo.

"Soy presidente de Brasil" y "no acepto una pauta internacional" solo para "aparecer bien en una foto. Eso no va a pasar mientras yo sea presidente", subrayó el mandatario.

El exsenador Dodd encabeza una ofensiva diplomática de la Casa Blanca en varios países de la región cuyos presidentes han puesto en duda su participación en la Cumbre de las Américas, después de que Biden sugirió que Cuba, Nicaragua y Venezuela no serán invitadas a esa cita.

El primero en protestar por la potencial exclusión de estos tres países fue el presidente mexicano, Andrés Manuel López Obrador, quien anunció su ausencia si no se invita a todos los países de América, una postura a la que posteriormente se sumó el mandatario boliviano, Luis Arce.

Esa posición podría ser imitada por algunos países del Caribe e intentará ser reforzada en una reunión de líderes de la Alianza Bolivariana de los Pueblos de Nuestra América (ALBA) que ha sido convocada por Cuba para este viernes.

En el caso de Bolsonaro, no pesaban los casos de Cuba, Nicaragua y Venezuela, pero sí su relación con Biden, difícil desde que en la campaña electoral de 2020 en Estados Unidos apoyó abiertamente al entonces mandatario Trump.

Así como Trump, el mandatario brasileño llegó a poner en duda el resultado de esas elecciones y fue uno de los últimos líderes mundiales en reconocer la victoria de Biden.