EFERío de Janeiro

El candidato ultraderechista a la Presidencia brasileña Jair Bolsonaro dijo hoy que, en caso de vencer las elecciones, extraditará "inmediatamente" al exactivista italiano de izquierdas Cesare Battisti, lo que fue vetado por el exmandatario Luiz Inácio Lula da Silva el último día de su mandato en 2010.

El italiano vive en Brasil y está condenado a cadena perpetua en su país por cuatro asesinatos cometidos hace unos 40 años, cuando integraba el grupo Proletarios Armados por el Comunismo (PAC), un brazo de las Brigadas Rojas, la banda armada más activa durante la ola de violencia política que sacudió a Italia hace cuatro décadas.

Como es costumbre, el anuncio de Bolsonaro se dio a través de su cuenta de Twitter, luego de agradecer un mensaje de apoyo a su candidatura del vice primer ministro de Italia, Matteo Salvini, quien por la red escribió al ultraderechista que con la derrota de la izquierda habrá un nuevo aire.

"Como ya lo he dicho, reafirmo mi compromiso de extraditar al terrorista Cesare Battisti, amado por la izquierda brasileña, inmediatamente en caso de ganar las elecciones. Mostraremos al mundo nuestro total repudio y compromiso en la lucha contra el terrorismo. Brasil merece respeto!", fue el texto que publicó Bolsonaro en Twitter y que también fue escrito en italiano por el ultraderechista.

El ultraderechista es el favorito para vencer la segunda vuelta de las presidenciales en Brasil el 28 de octubre, tras haber sido el más votado en la primera vuelta, con el 46 % de los votos y liderar en los sondeos, con un 59 %.

Su rival, el socialista Fernando Haddad, sucesor del encarcelado Lula como candidato del Partido de los Trabajadores (PT), recibió en la primera vuelta el 23 % de los votos y tiene un 41 % en los sondeos de cara al balotaje.

Battisti fue miembro de la banda Proletarios Armados por el Comunismo (PAC), un brazo de las Brigadas Rojas, y en 1993 fue condenado en ausencia a cadena perpetua por varios asesinatos cometidos entre 1977 y 1979, que él niega.

Huyó a Francia y, en 2004, cuando este país se disponía a revocar su condición de refugiado político, viajó hacia Brasil, donde permaneció escondido durante tres años.

Su huida acabó en Río de Janeiro en marzo de 2007, cuando fue detenido en una operación conjunta de agentes de Brasil, Italia y Francia.

La Corte Suprema autorizó su extradición en 2009 en un fallo no vinculante que dejó la decisión final en manos de Lula cuando era jefe de Estado, quien la rechazó el 31 de diciembre de 2010, el último día de mandato.

En abril de este año la Justicia archivó la última denuncia que había contra el italiano ya que Battisti, durante su permanencia en Brasil tras la decisión de Lula, tuvo dos procesos más: uno por evasión de divisas al intentar cruzar la frontera con Bolivia en octubre de 2017 con 25.000 reales (unos 6.666 dólares) y otro de abril del año pasado por haber declarado una dirección falsa en un documento público.