EFEFoz do Iguazú (Brasil)

Los presidentes de Brasil y Paraguay, Jair Bolsonaro y Mario Abdo Benítez, mostraron este viernes su buena sintonía en su tercer encuentro desde enero, en un acto en la frontera que se dio inicio a las obras del nuevo puente que unirá las dos naciones, un proyecto que se discute desde hace más de 30 años.

En el evento, en la brasileña ciudad fronteriza de Foz de Iguazú, los dos mandatarios colocaron la primera piedra del viaducto que, salvando el río Paraná, permitirá cruzar desde esa ciudad hasta la paraguaya Presidente Franco.

Durante el acto, Bolsonaro y Abdo Benítez reafirmaron su "amistad", basada en los "valores democráticos que compartimos", según señaló el jefe del Estado paraguayo durante su intervención.

En ese sentido, Bolsonaro remarcó su conexión ideológica y señaló lo "bueno" que resulta "estar en países donde viejas ideologías fueron dejadas atrás".

Bolsonaro celebró además la "nueva relación" paraguayo-brasileña, fundamentada en la "armonía y la hermandad".

Previo al acto protocolar, Bolsonaro y Abdo Benítez mantuvieron una "corta" reunión privada, según informaron a Efe fuentes de la Presidencia, aunque no trascendió el contenido de su conversación.

El Puente de la Integración permitirá descongestionar la única vía que hasta ahora une ambas naciones, desde hace cinco décadas, entre Foz de Iguazú y Ciudad del Este, segunda urbe paraguaya, y por el que circulan unos 39.000 vehículos diarios.

El costo de la nueva infraestructura está estimado en unos 83,9 millones de dólares que serán financiados por el lado brasileño de la Binacional Itaipú, la compañía que gestiona la presa homónima que comparten Brasil y Paraguay.

El puente, cuya construcción generará entre 300 y 400 puestos de trabajo para paraguayos y brasileños, tendrá 760 metros de largo y 19,80 metros de ancho.

Asimismo, el lado paraguayo y el Ejecutivo de ese país se harán cargo de la construcción de las aduanas y de las conexiones viales que unirán el futuro puente con la red viaria paraguaya, con un presupuesto que asciende a 150 millones de dólares, según el Ministerio de Obras Públicas.

La duración de los trabajos se alargará al menos 36 meses.

Con el acto conjunto de este viernes, suman tres los encuentros entre ambos mandatarios desde enero pasado, cuando Bolsonaro asumió el poder, en los que han hecho gala de la buena sintonía existente entre ellos.

En marzo, Bolsonaro recibió con honores de Estado a su par paraguayo en Brasilia, donde acordaron reforzar el perfil comercial del Mercosur, el bloque económico que integran junto a Argentina y Uruguay.

Unos días antes se encontraron en la represa Itaipú con motivo del nombramiento del gerente brasileño de la presa.

En aquella ocasión, Bolsonaro homenajeó, en presencia de Abdo Benítez, al dictador paraguayo Alfredo Stroessner (1954-1989) por ser uno de los promotores de la construcción de Itaipú.

También este viernes, Bolsonaro hizo referencia al pasado dictatorial de los dos países y afirmo que "antes los presidentes eran grandes militares", y ahora "somos grandes paracaidistas", que hacen realidad "grandes sueños".

En el trasfondo de la buena relación que Paraguay busca mantener con el gigante latinoamericano planea la renegociación del Tratado de Itaipú, que deberá cerrarse en 2023.

En concreto, Brasil y Paraguay deben renovar el anexo C de ese acuerdo, que actualmente obliga a Paraguay a vender a su vecino y a precio de coste los excedentes de la energía que genera su lado de la presa.