EFESantiago de Chile

El presidente de Chile, Gabriel Boric, afirmó este martes desde el paso fronterizo Chacalluta, en el extremo norte del país, que se busca una migración "ordenada y segura", donde las autoridades sepan "quiénes están entrando".

El mandatario chileno, que visitó la región de Arica y Paricanota en su tercer viaje regional desde que asumió en marzo pasado, enfatizó la necesidad de "recuperar el control sobre las fronteras que, desgraciadamente, en los últimos años se perdió".

Con una agenda marcada por los temas de seguridad, migración y descentralización, el jefe de Estado chileno explicó que el control fronterizo es un proceso que no se logra "de la noche a la mañana" y que debe hacerse con "perspectiva de derechos humanos, muchas veces con familias en situación de desesperación".

"No vamos a permitir que la delincuencia se cuele a través de estos resquicios (...) A las bandas del crimen organizado las vamos a perseguir con todo el peso de la ley", agregó Boric, consultado por la proliferación de delitos violentos en las ciudades cercanas a la zona limítrofe tanto de Perú como Bolivia.

A mediados de este mes, la Policía de Investigaciones (PDI) detuvo a 17 integrantes de una célula de la peligrosa organización criminal venezolana Tren de Aragua, que operaba en Arica y es sospechosa del tráfico de migrantes, secuestro, extorsión, homicidio y narcotráfico.

En las cercanías de Colchane, pequeño pueblo del altiplano con 3.600 metros sobre el nivel mar, ubicado justo en la frontera con Bolivia, se han reportado una treintena de personas fallecidas en los últimos meses en su intento de cruzar a Chile pese a la inclemencia de su geografía, marcada por altas temperaturas durante el día para descender bajo los cero grados cuando cae la noche.

Estos peligrosos pasos siguen formando la principal ruta de ingreso irregular a Chile, que —pese a la pandemia y la crisis social de 2019— sigue siendo uno de los países más atractivos para migrar dentro de América Latina por su estabilidad política y económica.

En total, hay 1,4 millones de migrantes en el país latinoamericano, lo que equivale a más del 7 % de la población, y los venezolanos son los más numerosos, seguidos de peruanos, haitianos y colombianos.