EFEToronto (Canadá)

Las autoridades canadienses reconocieron hoy que tras meses de investigaciones, el origen y la causa de las dolencias que han afectado a varios de sus diplomáticos siguen siendo desconocidas y que nunca antes habían visto un caso como este.

El Gobierno del primer ministro Justin Trudeau informó hoy oficialmente que ocho canadienses destinados en Cuba sufrieron el año pasado diversas dolencias, con síntomas como mareos, dolores de cabeza y hemorragias nasales, cuyas causas no han podido determinar.

A pesar de que la Policía Montada de Canadá está investigando las posibles causas de las dolencias y que personal médico ha examinado a un total de 27 canadienses para intentar descifrar el misterio, los investigadores reconocen que no tienen ninguna pista sobre las causas.

El último caso se produjo en diciembre de 2017 cuando un canadiense dijo que sintió una especie de "oleada de presión", según revelaron funcionarios canadienses durante una ronda informativa con periodistas en Ottawa.

El Gobierno canadiense también confirmó, como adelantó este martes Efe, que en contra de las informaciones aparecidas en los últimos días, Canadá no ha reducido el número de diplomáticos en Cuba.

Sólo tres familias, dos de ellas con personas afectadas por las dolencias, han decidido regresar a Canadá desde el inicio de los incidentes. Pero las bajas han sido cubiertas con nuevo personal, informaron los funcionarios canadienses.

En el caso de Estados Unidos, Washington sí ha reducido su personal diplomático destinado en Cuba. Las autoridades estadounidenses, que también han lanzado una investigación en los incidentes, han colocado la última responsabilidad de lo ocurrido en las autoridades cubanas.

De los ocho casos de personas afectadas entre los diplomáticos canadienses, sólo en uno de ellos el individuo afectado sigue teniendo dolores de cabeza, aunque las autoridades señalaron que no parece que ninguno de los individuos sufra lesiones permanentes.

Los síntomas de los canadienses afectados son muy similares, y coinciden en el tiempo, con los que han padecido 24 diplomáticos estadounidenses destinados también en Cuba. Pero en el caso de los canadienses, parece que la intensidad de las dolencias es menor.

Fueron los diplomáticos estadounidenses los que en marzo de 2017 preguntaron a sus colegas canadienses si alguien de su personal había experimentado extraños síntomas físicos.

Según han señalado las autoridades estadounidenses, su personal empezó a reportar dolencias físicas en diciembre de 2016.

Tras la alerta de los estadounidenses, Canadá envío personal médico a Cuba para examinar a su personal destinado en La Habana, momento en el que se descubrió la magnitud del problema.

En un aviso para turistas del Departamento de Estado de Estados Unidos, Washington aconseja a sus ciudadanos que "reconsideren viajar a Cuba debido a los ataques contra la salud dirigidos a los empleados de la embajada de Estados Unidos en La Habana".

El aviso señala que Estados Unidos ha sido incapaz de determinar el origen de los ataques y que cree "que los ciudadanos estadounidense también pueden estar en riesgo" en las residencias de diplomáticos estadounidenses y los alrededores de los hoteles Nacional y Capri de La Habana.

Aunque Canadá no ha llegado a estos extremos, el Gobierno sí reconoció hoy que ha aumentado las medidas de seguridad en su embajada de La Habana y las residencias de su personal diplomático.

En el caso canadiense, las personas afectadas han declarado que los síntomas se manifestaron en sus residencias y no en la legación diplomática.

Los funcionarios canadienses también revelaron que los únicos afectados por las extrañas dolencias son diplomáticos canadienses y estadounidenses o sus familiares destinados en la isla caribeña.

Ninguno de los centenares de miles de turistas canadienses que cada año viajan a Cuba, ni el personal de otras embajadas o los trabajadores cubanos en las legaciones han sufrido síntomas similares.

Julio César Rivas