EFESao Paulo

Diversos líderes políticos de Brasil condenaron este miércoles el apoyo del presidente Jair Bolsonaro a un acto convocado para el próximo 15 de marzo contra el Congreso nacional, el cual ha servido de freno para algunos de los proyectos propuestos por el Ejecutivo.

Bolsonaro volvió a avivar la polémica el martes al compartir por Whatsapp un video que, con una música épica de fondo, muestra escenas del atentado que sufrió durante la campaña electoral de 2018 y en el que es presentado como un héroe que "desafió a los poderosos" y "casi murió" por los brasileños.

El video fue divulgado en el marco de una manifestación convocada por movimientos de derechas que apoyan al Gobierno y contra el Congreso, al que el ministro de la Seguridad Institucional, el general Augusto Heleno Ribeiro, acusó recientemente de "chantajista".

En una respuesta velada a Bolsonaro, el presidente de la Cámara Baja, Rodrigo Maia, afirmó este miércoles en las redes sociales que "el respeto a las instituciones democráticas" debe estar por "encima de todo".

"Crear tensión institucional no ayuda al país a evolucionar. Somos nosotros, autoridades, que tenemos que dar el ejemplo de respeto a las instituciones y al orden constitucional. Brasil necesita de paz y responsabilidad para progresar", afirmó Maia, sin citar directamente a Bolsonaro.

También reaccionaron líderes de diferentes partidos de oposición, entre ellos los expresidentes Luiz Inácio Lula da Silva (Partido de los Trabajadores) y Fernando Henrique Cardoso (Partido de la Social Democracia Brasileña).

Si bien Cardoso (1995-2003) señaló que el episodio puede abrir una "crisis institucional de consecuencias gravísimas", Lula (2003-2011) instó a las instituciones y a la sociedad a posicionarse frente a "ese nuevo ataque" y a "defender la democracia".

"Bolsonaro y el general Heleno están provocando manifestaciones contra la democracia, la Constitución y las instituciones, en un nuevo gesto autoritario de quien ataca la libertad y los derechos todos los días", señaló Lula en un mensaje en Twitter.

Desde el Tribunal Supremo de Brasil, el magistrado Gilmar Mendes, uno de los once que integran la máxima corte, aseguró que la "armonía y el respeto" entre los tres poderes son los pilares del Estado democrático de Derecho, "independientemente de los gobernantes de hoy y de mañana".

"Nuestras instituciones deben ser honradas por aquellos a los cuales les incumbe guardarlas", resaltó Mendes.

Tras la polémica, Bolsonaro se defendió en las redes sociales y afirmó que los mensajes que manda a través de Whatsapp son de "cuño personal" e intercambiados entre "algunas decenas de amigos".

"Cualquier ilación fuera de ese contexto son intentos rastreros de agitar la República", subrayó el líder de la ultraderecha en Brasil.